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24 de julio de 2015

II Marató del Priorat 3 de Octubre de 2015, Falset

Fuente: http://www.maratodelpriorat.com/
Tuvimos la suerte y el privilegio de poder participar en la primera edición de esta iniciativa prioratina, inspirada en la "Marathon du Medoc" que se realiza en la región de Burdeos.
Quedamos impresionados con el ambiente que rodea esta carrera, con el recorrido, el paisaje, la organización y sí, también con el vino de los avituallamientos. La experiencia fue de 10, acabamos exhaustos, pero valió la pena.

Algunos hablan de unión entre deporte y enoturismo, ya hemos dejado constancia en algún lugar de esta web, que estamos cansados de la palabra enoturismo, eso de lo que se aprovechan ahora, los que antes hicieron negocio vendiendo a las bodegas lo de las "redes sociales".

Nos gusta más, huyendo de etiquetas, la relación entre deporte, paisaje y la experiencia implícita de relacionarse con la gente del lugar, que en este caso son excepcionales en el trato y únicos en el fondo.


Uno se enamora del Priorat por ese conjunto de factores que cuesta encontrar en otros escenarios vinícolas, menos aislados de los "corrompidos" sujetos que habitamos las ciudades.

Dejo ya el tema "enoturismo", merece un post integro, todo se andará.
Volvemos a centrarnos en la Maratón prioratina, cuyas inscripciones para esta 2a edición ya estan abiertas, con descuentos por inscripción previa y obsequios para los 200 primeros inscritos.

Tanto la Maratón, como la Media Maratón, tienen salida y llegada en la Cooperativa Falset-Marçà.

La media Maratón tiene un desnivel positivo de 657 mts. (todavía recuerdo la cuerda que la organización situó en un punto del recorrido, para poder sortear una pequeña rampa).
El recorrido incluye el paso por los pueblos de Bellmunt del Priorat, Gratallops i finalmente el citado Falset. (Por pistas, caminos de montaña, trialeras y algún rio que se cruza en nuestro camino)

Para los valientes, la Maratón tiene un desnivel positivo de 1453 mts. En la web dicen que el recorrido no es extremadamente duro, eso supongo que lo deja en nivel muy duro..., por las dudas, este año repetiremos con la media maratón, en el futuro ya veremos.

En esta modalidad el recorrido transcurre por las poblaciones de Bellmunt del Priorat, Gratallops, la Vilella Baixa, la Vilella Alta, Torroja del Priorat, Porrera, para finalizar en Falset.

Camino de Gratallops
Servidor camino de Gratallops, aquí todavía tenía buena cara.


Añadir que repartidos por el recorrido, se encuentran fotógrafos profesionales, inmortalizando el momento, y en mi caso, en la primera edición, consiguiendo mostrarme menos feo de lo que soy.
Dije que eran profesionales, pero al menos en 2014, colaboraron de manera voluntaria con la organización.
Para hacerse una idea del ambiente que se respira, las fotografías se pueden ver en http://www.maratodelpriorat.com/






Para ir cerrando este post inaugural de la sección "Wine&Run", hacer hincapié en los avituallamientos presentes cada 3-4 Km, donde a parte de las típicas bebidas isotónicas, encontraremos fruta abundante (Naranja, uva, plátano, etc...) y vino!! en algún caso ofrecido por la propia bodega que acoge el puesto de avituallamiento.
A la llegada, más comida, más bebida y masajes para soltar la musculatura.
De los voluntarios, solo decir que fantásticos, chapeau!!

KMSolidari



¿Nos vemos en Octubre?

Nosotros salvo lesión, allí estaremos.
Fácil identificarnos, siempre equipados con la camiseta del proyecto solidario KilometreSolidari.cat, de la A.J. Esquitx de Sabadell, que en este caso, une deporte y acción social con el objetivo de ofrecer un futuro mejor a niños y niñas en riesgo de exclusión social.

Salut!!!

25 de mayo de 2011

FINCA DOFÍ 2001 D.O.Q PRIORAT (cont. Dofí 2008)




Retomando el hilo iniciado en la entrada Finca Dofí 2008, en la que cuestionábamos el dogma impuesto por los expertos, acerca de que los prioratos (tipo Dofí, Mogador,...) para llegar a dar lo mejor de si, necesitan pasar varios años en botella, tachando de insensatez lo contrario, afirmamos que no estamos de acuerdo.

A partir de lo que uno espera de un determinado vino, que es lo que desea encontrarse, etc...se decide si debe disfrutarlo en su juventud o largamente evolucionado en botella (sin dejar de banda la opción del termino medio, claro)
Sino, este mundo apasionante del vino, se va a parecer más a una especie de religión o sistema cerrado, que encaja bastante bien en la definición que E.Durkheim hace sobre eso, la religión, dentro de su obra Les Formes elementaires de la vie religieuse y que yo me permito adaptarla a lo que algunos sectores del mundo enológico pretenden ():

"se trata de un sistema solidario de creencias y prácticas relativas a cosas sagradas (léase vino), es decir, separadas, prohibidas; estas creencias y prácticas unen en una comunidad moral, llamada iglesia (aquí podríamos poner Verema.com, por ejemplo), a todos los que se adhieren"

Que nadie se sienta ofendido por la alusión a Verema.com, es a modo de ejemplo, además se trata de una magnífica comunidad de aficionados al vino, entre muchas otras, dentro de las cuales, algunos de sus integrantes transmiten una cierta imagen elitista de este mundo vinícola, de la cual nos desmarcamos y invitamos a todo el mundo a disfrutar del vino sin complejos y estereotipos prefijados. Aspecto, que por otra parte, contribuiría al aumento del consumo.

Punto y aparte, vamos al Dofí 2001:

Previamente decantado 2h 30min.
Visualmente nos encontramos que conserva el color rojo picota del 2008, el ribete muestra la evolución en botella, tirando a tonos teja. Capa alta, lágrima lenta-junta con tinción de copa.
En nariz encontramos fruta madura (negra y roja), orejones,  mineralidad discreta y un punto a tabaco.
A base de trabajar el vino en la copa, aparecen aromas de fruta licorosa y se incrementa la mineralidad.
En boca, podemos decir que tiene una entrada discreta, sobretodo si lo comparamos con el 2008.
La tanicidad es tenue con un punto secante, aparece algo de mineralidad, torrefactos-tostados y poco más.
El postgusto es largo, pero no eterno como en el 2008.

Podemos decir que, el 2001 en 2011, es un vino falto del carácter y la potencia que esperábamos de un Dofí, algunos dirán que elegante y aciertan, pero no nos acercamos al Priorat buscando elegancia... Elegancia que sin duda a adquirido con el paso de los años, en detrimiento del carácter y la potencia.
Para resumir, es un buen vino en relación a los 29 euros que ha costado, pero si lo hubiéramos adquirido a su precio habitual que se mueve entre los 60-80 euros... no diríamos lo mismo, y nos sentiríamos bastante defraudados.
Echamos en falta toda la potencia en cuanto a frutalidad y mineralidad, expresividad y amplitud en boca, que mostraba el 2008.

Al final es una cuestión de gustos, gustos que están por encima de esas reglas inviolables y no escritas a las que parece que hay que ceñirse para no ser señalado como "profano" en la materia.  

Y no mas, hasta el próximo vino.






3 de mayo de 2011

FINCA DOFÍ 2008, DOQ Priorat


Habrá quién nos tachará de infanticidas, asaltacunas y demás adjetivos relacionados con el consumo de un vino como este, recién salido al mercado, con tan poco tiempo en botella y cualificado por los entendidos etnocéntricos de este mundo enológico, como vino de guarda, al que el paso de los años lo transforman en un vino de una elegancia sublime, desprendido de toda su potencia aromática, de su rusticidad, de su tonalidad intensa, es decir, desprendido de todo aquello que nos gusta encontrar y que nos emociona de un vino.
Anotar que es el primer Dofí que tenemos el gusto de probar, el precio limita su consumo..., aunque en esta ocasión, el precio, 55 euros (muy por debajo de su precio habitual), fue el motivo que propicio su compra.


En su elaboración predominan la Garnacha y la Cabernet Sauvignon, con un pequeño porcentaje de Sirah y Merlot. El paso por barrica es de 18 meses.
Datos técnicos a parte, pasemos a intentar describir las características sensoriales que transmite este fantástico vino.

El rojo picota, su ribete magenta, su capa media alta y su lágrima lenta-junta que tiñe la copa son su presentación visual.

En nariz se despliegan ese conjunto de aromas, que el que escribe, desea encontrar en una copa de vino:
Se pasean aromas de fruta madura, cerezas, frambuesas, fresas y dentro de las frutas se nos cuelan unos matices de melocotón. Estos aromas no van solos, los guía una impresionante mineralidad adornada por balsámicos.
Este despliegue aromático llega a su máxima expresión a las 2h 30min de decantación, momento en el que se unen aromas torrefactos, café y cacao. (Nos quedamos cortos con una hora de decantación)
Solo añadir que estos aromas no afloran con elegancia y sutileza, no, aparecen con la intensidad y potencia que, al menos yo, busco en un Priorat.

En boca tiene una entrada potente, fabulosa, amplio, llena la boca, con la frutalidad encontrada en nariz y con una mineralidad impresionante.
A nivel tánico... va bien...
Igual que en nariz, en boca transmite potencia y buena estructura.
Solo añadir que tiene un posgusto eterno. Un vino enorme.



P.D: Me he topado con dos Finca Dofí 2001 a 29,95 Euros, meditaré si vale la pena gastárselos para reafirmar o revocar la teoría...

Hasta el próximo vino.




27 de febrero de 2011

CLOS MOGADOR 2007 D.O.Q. Priorat



Partiendo de la premisa de que no solemos gastar grandes cantidades de dinero en una botella de vino, lo que no significa que no bebamos grandes vinos, eso si, claro, vinos sin padrinos llamados Parker, Peñines...
Bueno, eso, partiendo de la premisa inicial, gastarse 57 euros en un señor Clos Mogador 2007 (la añada es lo de menos, el éxito está asegurado) requiere escoger con mucha meditación el momento, el motivo (si no lo hay se inventa), el acompañamiento, el tiempo de decantación (complicado acertar a la primera y sin una clara referencia),...

Después de atar y coordinar agendas (somos gente muy ocupada, sobre todo el que escribe...), fijamos Lugar: Casa de los Asensio-Soler; Menú: Buenos quesos, embutidos, Foie, pa amb tomàquet (Gran acierto, el hecho de que no haya que sufrir porque la comida se enfría, permite deleitarse y explayarse en la degustación y disfrute de este enorme vino) y de postre un delicioso pastel de queso con mermelada de fresa elaborado por Mari y David (creo que por David menos) al que iba a acompañar una garnacha sobremadurada del Montsant (Étim)

La decisión del tiempo de decantación no fue fácil, busque opiniones, referencias, experiencias de otros,... pero no encontré nada convincente ni de fiar. Así que nos aventuramos a tomar una decisión conservadora, 1 h 30 min, que acabaron siendo dos horas (la añada es reciente, simplifica un poco las cosas). Pudimos comprobar que lo adecuado eran tres horas. A partir de la tercera hora el vino se mostraba enorme, creciendo y creciendo en cada copa que servíamos.

Bueno, hablemos del vino. Me niego a hacer una nota de cata típica, fase a fase, porque este vino no se lleva bien con las convencionalidades, es rústico, rebelde, se niega a quedarse con un registro fijo y lo va cambiando en cada copa, incluso crece dentro de cada copa cambiando los acentos y los matices.

Su color, amoratado, casi negro, con una capa altísima y un ribete morado, precioso, más propio de los Beaujolais nouveau que de un vino con 18 meses de crianza y más de dos años en botella.
La lágrima decora las paredes de la copa con unas aguas liláceas, mientras que al agitar la copa, el líquido se mueve tal si fuera un cuerpo sólido (sensación óptica provocada por la opacidad uniforme del líquido incluso en agitación)

Los aromas que desprende son extraordinarios y cambiantes con el paso de las horas: Prunas confitadas, tinta china, licorella, sotobosque mediterráneo, lavanda, violetas, vainillas, mermemelada de moras, fruta roja, menta, eucalipto, melocotón, albaricoque, ... dejó de expresar nuevos aromas por que se acabo el vino, ¡dramático! la próxima, formato magnum...

En boca, en un inicio, tanino secante que rápidamente se fue redondeando, pero lo justo para que fuera perfecto, unido a una marcada mineralidad (ideal) al que el tiempo de oxigenación le incorporo la fruta. A las 3 horas de decantación ya estaban todos juntos, el tanino perfecto, la mineralidad y la fruta, ¡que festival! al que se incorporaban matices de regaliz amargo, balsámicos, cacao,...con un pos gusto larguíiiiiisimo, como si cada uno de los ingredientes se fuera despidiendo lentamente de la boca, los últimos en irse, los mentolados, de hecho creo que no acabaron de irse hasta que los despedimos definitivamente con el arribo de un delicioso pastel de queso y mermelada de fresas.

Que gran vino, que gran velada, se la recordaremos en unos años a esos peques que todavía están haciendo la maloláctica y quien sabe si, a el o la, que podría estar macerando con los hollejos...,

Hasta el próximo Vino.