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7 de abril de 2017

Zinca Bín de Ric Tinto 2015, Almunia de San Juan

Zinca Bin de Ric Tinto 2015
Hace unos cuatro años, enviaba un correo electrónico a un tal Víctor Clavería, le pedía información sobre un peculiar vino que había descubierto en redes sociales, Dominio del Fanfarrioso, un Tempranillo de la Alpujarra almeriense en manos de un tipo, "aragonés", que dejaba las finanzas de lado y se dedicaba a esto de hacer vino.


Dominio del Fanfarrioso, "el vino sin etiqueta", un vino que destacaba por su característica y personal sencillez, fruta y equilibrio, en una zona (Almería) en la que eso era complicado de encontrar.


Gracias a aquel primer contacto, he tenido la suerte de probar mucho de lo que Víctor ha ido elaborando (de propio o en colaboración con terceros), desde tierras almerienses, pasando por Ligüerre de Cinca, ... para continuar con lo que sale de su propia bodega en Almunia de San Juan (Huesca).

Me gustaría hablar mal de algún vino suyo, dicen que eso da credibilidad en esto del vino, pero hasta el momento no ha habido ocasión. 

Las pretensiones y resultados de cada uno de sus vinos se encuentran en equilibrio y siempre dando, sobradamente, la cara en su franja de precios. Desde el más sencillo y reciente Fanfarrioso Joven, hasta sus elaboraciones (microproducciones) más artesanales culminadas con el magnífico Zinca Bín de Ric blanco 2014 (Coupage de Alcañón y Macabeo)


Fanfafrrioso - Zinca



Hoy hablo de lo último que ha llegado a mis manos, una de las 293 botellas del vino que da título a esta nueva entrada.

Se trata de un tinto procedente de dos añadas, 2014 y 2015. (Algunos claman al cielo con eso de mezclar añadas, salvo si lo hace Vega Sicilia y tampoco tienen problema en vaciar la cartera con los cuveé de la Champagne. Mientras no se trate de una práctica que busque sacarse el stock de malas añadas, no veo donde está el problema).


La Cabernet Sauvignon protagoniza el coupage con un 80%, más un 20% de Garnacha. 
Fermentación en tinajas de barro.
El vino procedente de la añada 2014 tiene una crianza de 24 meses en roble americano, mientras que el de 2015 ha pasado "solo" 12 meses en barrica.


Recién abierto y a copa parada, nos "asalta" un dominante aroma a coco,(cosa del roble americano) que se va atenuando e incluso, al día siguiente, nos da la sensación que ese coco evoluciona a pimienta rosada. (divagaciones, no hay relación entre las "sustancias" químicas que originan cada uno de los dos aromas, impresiones solo.)

Como decía, el coco va atenuándose para que aparezca la fruta (cerezas, moras, frutas rojas) sin excesos de madurez, en su punto, acompañada de ligeros balsámicos, notas de sotobosque y hierbas aromáticas (olor a campo). 

Agitando la copa, despiertan sensaciones de frescura, se acentúa la presencia frutal y los balsámicos, especias dulces se suman, aparece regaliz negro, la retama se define en ese sotobosque inicial, aparecen recuerdos florales y notas torrefactas.

Una nariz compleja, que da paso a una entrada en boca potente, con cuerpo, frutosa, buena acidez, con una tanicidad haciéndose la importante, ira reculando con más tiempo en botella. Largo en la despedida con ligeros amargos.

Si prueban a comer una cereza en su punto óptimo de maduración, y mantienen su hueso en la boca unos instantes, van a tener sensaciones muy cercanas al comportamiento de este vino en boca.

Un vino que se suma a la familia Zinca, escalando en complejidad y definición respecto al Zinca Tinto del que ya hablamos aquí, y del que en breve probaremos su versión 2015.

Resumiendo, es un vino para beber sin complicaciones o, como ha sido el caso, para recrearse (divertirse) llenando hojas de notas con todo lo que transmite, plasmando las dudas y reflexiones que surgen, aquí solo va un extracto. 

Un vino, si se quiere, para escuchar, para ver que te cuenta o para acompañar la "contemplación" sin más. (No hubo comida de por medio en ningún momento, no suele haber nunca).

Hasta el próximo vino. Salut!!

22 de diciembre de 2015

MARIDAJE de las variedades tintas más frecuentes.

INFOGRAFÍA*, simple y generalista, sobre el MARIDAJE de las variedades tintas más frecuentes.
(No olvidar que en el mundo del vino las verdades absolutas no existen, su maridaje no es una excepción.)


21 de octubre de 2015

Valmediano 2010 I.G.P. Sierras de las Estancias y los Filabres



Prácticamente desde sus inicios (2004), año tras año, probamos varias de las referencias de la joven bodega Alto Almanzora, situada en Lúcar (Almería).
Hay una constante en todos sus vinos, una RCP excelente, y en determinadas añadas y determinados vinos, podemos decir que lo de la RCP excelente se queda corta, es el caso de su ESTE 2006 que fue definitivo en nuestra “fidelización” a la bodega, así como algún que otro Macabeo excepcional.

La gama ESTE (Tinto, Rosado y Blanco) es a la que somos más fieles, a pesar de cierta irregularidad en algunas añadas del Blanco (Macabeo), pero manteniendo un nivel muy alto para el rango de precios en que nos movemos, 5-7 € en tiendas, 3-5 € comprando en la propia tienda online de la bodega.
Pero en esta ocasión, hablaremos de Valmediano 2010, el cual pudimos catar hace unos días en Mojácar, por recomendación de “Mojacar Typical Gourmet”, que junto a Enoteca Tikar (Hotel Tikar, Garrucha), son lo más recomendable de la zona para poder hacerse con vinos almerienses de calidad.




Pués bien, vayamos al vino:


Se trata de un coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 30% Garnacha y 10% Monastrell, con un paso de 14 meses por barricas nuevas de roble francés y americano.

A la vista nos muestra un color rojo picota y capa media.

En nariz, domina la fruta negra madura por encima de alguna insinuación rojiza.
El paso por barrica nos deja aromas balsámicos-eucalipto, monte bajo, ahumados, hojarasca, tierra seca  y notas dulzonas de vainillas. (Una foto que bien nos puede hablar de un paraje árido almeriense, situado a 900 mts de altura, es decir, algo parecido al lugar donde nace este vino, y eso, teniendo en cuenta el 60% de la foránea C. Sauvignon, es todo un qué...)

En boca muestra la calidez de la zona, pero con un paso muy correcto y equilibrado.
Algo tánico todavía, dejando una sensación duradera de sabrosa fruta, potenciada por las vainillas.

Resumiendo, nos parece un excelente resultado, un vino para disfrutarlo sin más, pero que a demás se presta a catarlo con detenimiento para encontrar esos registros que hablan de su origen, y que por lo tanto, lo hacen especial, diferenciándolo de esos vinos homogéneos y vulgares.
Una referencia más, de la bodega, a seguir de cerca.

Sin duda, la figura de una yegua preñada (imagen gráfica de la bodega), símbolo de fertilidad, hace honor a la elevada capacidad de concebir excelentes vinos que posee Bodegas Alto Almanzora.

Como ya es habitual en este país, les será más fácil encontrar estos vinos en el resto de Europa, Asia y EEUU, que en la propia península.

Hasta el próximo vino.



5 de octubre de 2015

CADAC 2006, D.O. Empordà


Es muy recurrido entre los aficionados vinícolas citar aquello de que, el momento y la compañía tienen una gran influencia en la percepción y disfrute del vino que se está compartiendo.
Cadac es la materialización, en mis propias carnes, de esa afirmación.

Su versión 2005, arrancó, a un buen amigo, el "secreto" de una buena nueva que no podía anunciarse hasta pasados unos meses. La emotividad de ese momento y la alegría que produzco la noticia, quedaron ligados para siempre a un vino, CADAC.

Han pasado tres años des de aquel momento y había que re-vivirlo en una nueva añada y dejar constancia escrita de ello.

Un 2006 bastante diferente a aquel 2005, o al menos al recuerdo que nos dejó.

La añada 2005 estaba dominada por una abundante y sabrosa fruta en compañía de una excelente mineralidad, frente a una 2006 mucho más amplia en registros, quizás menos amable y con una mayor elegancia, en definitiva, un vino más complejo respecto a la añada anterior con un perfil más "rústico".

Cuatro pinceladas sobre el origen y su elaboración:

Este vino es obra del joven (2003) Celler Martín Faixó, ubicado en pleno Parque Natural del Cap de Creus, tocando a Cadaqués.
Un paraje de suelos pizarrosos, entre el mar y la montaña, de una belleza espectacular, que convive con unas duras condiciones climatológicas marcadas por la habitual presencia de la Tramuntana.
Un paraje más reconocible en esta añada 2006 que en su predecesora 2005.

Por lo que se refiere a su elaboración, a grandes trazos, decir que el coupage está formado por un 84% de Cabernet Sauvignon y un 16% de Garnacha.
La crianza se realiza por un periodo de 12 meses en barricas de Roble francés de primer año (50%) y segundo-tercer año el resto.

Cata subjetiva:

A la vista presenta un color rojo picota y capa alta.

En nariz, la mineralidad y las notas de sotobosque destacan en un primer momento, a medida que se va abriendo aparecen la fruta negra, toques florales, especias (clavo), cacaos y vainillas.
La sensación es de mayor frescor en comparación a su versión 2005, más cálida y madura.

En boca muestra una buena estructura, volumen, sensación tánica importante, buena acidez y largo.
Se adivina una buena evolución en botella, un vino que sin duda mejorará con más tiempo de guarda.

De cualquier modo, para nosotrros, CADAC siempre será un vino especial y al que no trataremos con la misma objetividad que a otros, el componente sentimental, entre otros, pesan, y mucho.


"L'Empordà és, abans que tot, un paisatge"
Josep Pla.


13 de febrero de 2015

Clos Abella 2006, DOQ Priorat



Hay dos días al año en los que está asegurada la obertura de una buena botella de vino.
Coincide, cada uno de ellos, con el día en que nacieron esas dos pequeñas cosas, que como dice J.M. Serrat, no dejan de joder con la pelota, pero que tantas satisfacciones proporcionan.

Obviamente, la añada, viene marcada por el año de nacimiento respectivo. (Con el paso de los años la cosa se va a complicar...)

Este 10 de Febrero, tocaba rememorar y celebrar el aniversario de Pau con un 2006, su año de nacimiento.
Hubo dudas entre un Cérvoles (DO Costers del Segre) y este Clos Abella, al final la magia de Porrera decantó la decisión.
 
La Bodega Marco Abella, trabaja el viñedo bajo las pautas de la agricultura ecológica y la aplicación de los cuidados propios del cultivo biodinámico.
En la vinificación solo se utilizan levaduras autóctonas para preservar, más aún, esa autenticidad y ese carácter ligado a su privilegiada localización.


El coupage está compuesto por un 40% de Cariñena y un 40% de Garnacha, a las que se les unen un pequeño porcentaje de Syrah y Cabernet Sauvignon.

El fruto de la fermentación espontanea, producida por levaduras autóctonas, pasa por un periodo de crianza de 24 meses en barricas de roble francés, para reposar posteriormente un mínimo de dos años en botella, sin filtrar, antes de ser comercializado.
Grado alcohólico 14'5º

Cata:

A la vista presenta un color rojo picota y capa media.

En nariz, intensidad alta, fruta madura (roja-negra), mineralidad, tabaco, recuerdos florales, ahumados-brasas y sotobosque mediterráneo.

Boca dominada por la fruta negra madura y sabrosa, felizmente conjugada con una mineralidad muy generosa y unos tostados que suman.

Derrocha potencia y carácter, el paso del tiempo le proporcionará una mayor elegancia, pero personalmente me quedo con esta fotografía, no busco elegancia en el Priorat.

Resumiendo, muy recomendable, los 30-35 euros invertidos valen la pena.



2 de enero de 2015

Dominio del Fanfarrioso 5 Ligüerre de Cinca (Sobrarbe, Huesca)




A través de las redes sociales tuvimos noticia de la nueva criatura de Víctor Clavería, con un origen muy diferente al de sus anteriores proyectos en la Alpujarra almeriense.

En esta ocasión, se trata de Ligüerre de Cinca, un pueblo abandonado en el año 1969 a causa de la construcción del embalse de El Grado y que posteriormente, en 1986, de manos de UGT y su Fundación Ligüerre de Cinca, se inicio su recuperación para usos turísticos, sociales y agropecuarios.

Ligüerre de Cinca es ya una realidad como reclamo enoturístico con la recuperación de 7 has de viñedo de las 22 has que hubo en su día y la puesta en marcha de la Bodega Ligüerre de Cinca, en la que ha participado el autor de Fanfarrioso 5.






Bien, una vez conocedores de la existencia del nuevo vino, nos pusimos a buscar la manera de conseguir una botella.
Gracias, también, a las redes sociales (benditas), dimos con una vinoteca en Monzón, Arraigo Vinoteca, que con una agilidad que ya quisieran muchas tiendas de vino online, nos la puso en casa en un par de días. (Ya me corregirán si no es así, pero intuyo que esta vinoteca también es cosa del padre del vino. Toca todas las teclas este Víctor, de ser así claro.)
No me extenderé ni me repetiré explicando la filosofía que hay detrás de la marca Dominio del Fanfarrioso, la pueden leer en la entrada dedicada a su primer Fanfarrioso, justo aquí.

Ahora sí, vamos a por el vino:

Como información preliminar, anotar que el precio de este, una vez más, sorprendente Fanfarrioso, no llega a los 5 euros.

En su elaboración se utilizan, según la información que arroja la web, una selección de las mejores uvas de Ligüerre de Cinca.

Podríamos haber consultado vía mail las variedades utilizadas, pero con las pistas que teníamos, (en Ligüerre de Cinca las variedades tintas plantadas son Garnacha, Cabernet Sauvignon y Syrah), sumado a nuestras "limitadas" capacidades sensoriales y un inconsciente atrevimiento, nos aventuramos a afirmar con total seguridad, sin necesidad de dicha consulta (pongan toda la ironía posible y más) que Fanfarrioso 5 está elaborado con Garnacha y Cabernet Sauvignon, la Syrah nos viene insinuada por notas de regaliz negro encontradas en otros vinos de esta variedad, pero ahí tenemos dudas.

Una vez puesto al descubierto nuestro lado más Rapheliano, continuamos con la elaboración, con más rigor en este caso, citando al elaborador: La maloláctica se realiza en primavera, en barrica de roble americano nueva, con una posterior crianza de 6 meses.
El detalle de la maloláctica en primavera nos habla de una manera de proceder, no inducir los procesos sino dejar que estos fluyan y sigan su tempo, una apuesta por la autenticidad pero también por la sostenibilidad. (En primavera se dan las condiciones de temperatura para que la maloláctica pueda arrancar, la otra opción es calefactar las instalaciones para que la maloláctica se produzca antes, inocular cepas de bacterias especiales para el arranque y/o acelerar la maloláctica, etc...). Se afirma por parte de algunos enólogos que las malolácticas en primavera originan vinos de mayor calidad.

Nuestra subjetiva nota de cata:

A la vista presenta un color rojo rubí con un ribete que se acerca más a unos vivos tonos violáceos. Capa media y aspecto juvenil.

En nariz tiene una intensidad media-alta. Abundante fruta roja madura con el frescor que le aportan unos ligeros balsámicos y las notas vegetales de sotobosque. El toque cremoso se lo aportan los aromas a vainillas. Recuerdos a regaliz negro en los últimos tragos.

En boca es sabroso, con cuerpo-volumen, con la fruta y las vainillas encontradas en nariz. Las notas de crianza, más presentes en boca, le proporcionan longitud.

Resumiendo, un vino prácticamente imbatible por precio, que da mucho juego, (la pasamos bien con las adivinanzas varietales...), y muy disfrutable por ese conjunto resultón "fruta-volumen-vainillas".
Muy recomendable.


13 de diciembre de 2013

Todo al Rojo 2011, D.O. Montsant.




Todo al Rojo es la apuesta de dos amigos apasionados por el mundo del vino, que aúnan en esa  amistad la profesión de enólogo y publicista, traducida a Producto y Comunicación.

El "producto” nace en plena DO Montsant fruto del coupage de las variedades que mejor expresan ese territorio, Garnacha y Cariñena a partes iguales, procedentes de viñedos con una edad de 30-50 años, ubicados en Cornudella del Monsant a una altitud de 600 mts.

La crianza de 12 meses en barricas de roble francés nuevas y de segundo año, es considerablemente respetuosa con la fruta, aportando matices especiados y apuntalando su estructura.






La Comunicación, a través de su packaging, es clara, directa y atractiva. El nombre, fiel reflejo de las intenciones y el espíritu que impulsa el proyecto.

No forma parte, esta, de esa plaga de llamativas etiquetas que esconden imbebibles contenidos, que para más inri cuentan con el beneplácito de algunas voces “autorizadas” del mundo del vino, así nos va… experiencias que acaban en un estrepitoso crash (nombre de vino, por cierto, y acertado).

Vamos a nuestra subjetiva descripción del vino:

A la vista, capa media y aspecto joven.

En nariz, la garnacha es muy identificable, a copa parada, fruta roja fresca, frutos del bosque, sotobosque y halos florales. Expresivo y sin rastro de sus 14º de alcohol.
Con el movimiento aparecen especias dulces y ligeras notas minerales. El conjunto deja una agradable sensación de frescor frutal.

En boca se muestra goloso, fresco, equilibrado y redondo. Fácil y muy satisfactorio.

Como resultado final podemos decir que la bola cayó en casillero rojo y por tanto la banca paga, buena apuesta.

Si el debate de los últimos tiempos, en el ámbito enológico, está centrado en como atraer a la gente joven al mundo del vino, en cuanto a producto “tipo”, este es un claro ejemplo a tener en cuenta, por imagen y por contenido.

P.D: Agradecimientos a L'Associació Juvenil Esquitx (www.esplaiesquitx.org) por propiciar el casual descubrimiento de este vino. (Implícito va el agradecimiento por la labor social que realizan.)



6 de diciembre de 2013

Pardelasses 2011, DOQ Priorat.



"El viñedo en la botella" podría definir la esencia y la valúa de este vino del familiar Celler Aixalà i Alcait (Torroja del Priorat).

Mínima intervención en el viñedo, manejado según criterios de agricultura ecológica y una fermentación con levaduras autóctonas, es ya una carta de presentación muy "excitante".
La experiencia de beber este vino no hace más que prolongar esa excitación inicial, guiándonos magistralmente en una placentera descripción de un determinado paraje prioratino con su particular climatología de añada.

Puro "Arte", ya sea por haber sabido conservar la esencia del fruto del viñedo o por haber tenido la habilidad de proporcionar el cauce adecuado para que el discurso descriptivo fluyera sin obstáculos.
Un goce que no será privativo por precio, su coste es de sólo 15-16 €. Ya quisieran algunos que le doblan en precio dar la mitad de lo que ofrece este vino.



Al vino:

Coupage de 50% Cariñena + 50% Garnacha, provenientes de viñas viejas situadas a 350-400 mts de altura.
La fermentación, espontánea, tiene lugar utilizando levaduras autóctonas, posterior crianza de 13 meses en roble francés y americano.

Después de su cata, queda claro que lo mejor de este vino está por llegar en los próximos años, no por ello, todo lo encontrado deja de ser completamente satisfactorio a la vez que prometedor.

Esto es lo encontrado:
(Decantación previa de 1:30h)

A la vista, el color denota juventud (ahí lo dejo, no soy amigo de descripciones cromáticas) con lágrima que tiñe la copa con una intensidad importante.

En nariz, aromas de cerezas, balsámicos, sotobosque muy aparente, ligero fondo de tostados y una sensación de cálida mineralidad. (Nos hace pensar en una añada cálida y seca, a la vez que nos hace intuir "costers" (terrazas) de solana).

En boca se muestra frutoso, algo desordenado en un inicio, al día siguiente de su obertura todo estaba más en su sitio, con una frutosidad sabrosa y láctea, mineralidad aparente, cálido pero no pesado, acidez buscando su sitio y taninos en proceso de integración.

Dejar una botella un par de años olvidada en el armario, será una buena idea.

Resumiendo: Un vino de verdad, auténtico y honesto. Chapeau!


13 de octubre de 2013

Tocat de l'Ala 2011, D.O. Empordà



Fruto de la colaboración de las bodegas Coca i Fitó y Roig Parals en la D.O. Empordà, nace este vino que sigue la tendencia actual de etiquetas originales y nombres desenfadados o divertidos.

Tocat de l'ala es una expresión catalana utilizada para indicar que alguien está un poco loco.

Desconozco la motivación que originó el nombre, quizás la unión, poco habitual creo, de dos bodegas para producir un vino, unido al hecho de que la uva procede de diferentes municipios de l'Alt Empordà, o quizás todo esté ligado al protagonismo que la palabra TOCAT tiene en la etiqueta.
Jaume Aguadé es el responsable de que haya reparado en este último detalle, después de leer la entrada que le dedica en su blog a este mismo vino. (Autor del blog Vinsdecatalunya.org, muy recomendable e imprescindible para conocer los grandes vinos que se elaboran en Catalunya)




Quizás todo sea más simple y el nombre no haya tenido más motivación que buscar originalidad e impacto visual, pero me ha facilitado el abordaje inicial de esta entrada, arrancar siempre es complicado.

Qué, cómo y resultado:


Se trata de un coupage de Garnacha (60%) y Cariñena (40%) de viñedos situados en diferentes municipios de l'Alt Empordà, con una crianza de 4 meses en roble francés y americano.

A la vista presenta un color cereza brillante. Capa media-alta.

En nariz, después de una primera sensación frutal, los aromas de sotobosque mediterráneo cobran un protagonismo sin discusión, vía aromas de Romero y Tomillo. La fruta, frambuesas, junto a notas especiadas completan el dibujo en nariz. Un dibujo muy "Empordanès".

En boca es de tacto sedoso, muy sabroso, con las notas de sotobosque muy presentes.
Final largo dejando un recuerdo a tostados (cacao) en el paladar.

Resumiendo un buen vino del Empordà, sin adornos ni postizos, sencillo, directo, agradable y sabroso.
Mejor acompañado de un buen plato que en solitario.

P.V.P aprox. 9,5 €



3 de septiembre de 2013

L'Oratori 2011, D.O. Empordà




Después de “Vinyes Velles” y “LLadoner” este es el tercer vino del Celler Martí Fabra que he podido probar, y como en las ocasiones anteriores la experiencia es altamente satisfactoria e invita a seguir descubriendo el resto de vinos del Celler.

Por el momento dejaremos constancia de L’Oratori 2011, un vino dominado por la garnacha en su fase olfativa, hecho que le aporta carácter e identidad autóctona al vino.

En cambio, en boca, el protagonismo y el acento lo ponen la Cabernet Sauvignon y la Cariñena presentes en su coupage, proporcionando cierta estructura en contra de la ligereza que hacía intuir su baja capa, además de regalarnos una notable y necesaria acidez que equilibre esos 14’5º.

Una vez hecho el resumen, vayamos al desarrollo.





L’Oratori  está elaborado con un coupage de Garnacha (50%), C.Sauvignon (30%) y Cariñena (20%).
Crianza de 12 meses en depósitos de cemento.

El resultado:


A la vista presenta un vivo color rojo rubí, de capa baja, que denota una engañosa ligereza.

Nariz fresca, con una intensidad media dominada por la fruta (frambuesa y frutos del bosque) y notas
especiadas. En segundo plano notas de regaliz.

La entrada en boca sorprende por una untuosidad, que a pesar de ser reducida, no la esperábamos.
(Quizás aportada por la Cabernet Sauvignon, sus 12 meses de crianza en depósitos de cemento, …).

Y finalmente, destacar su excelente acidez que da frescura a ese conjunto frutoso y especiado.
Final medio-largo que deja un buen recuerdo en boca.


Un vino muy fresco y agradable, pero con la impronta del Celler Martí Fabra, que le da ese carácter único que tienen los vinos elaborados con cariño y pasión, no será esté, uno más de esos denominados "vinos fáciles".

Así que, sin ningún tipo de duda, estamos ante un vino completamente recomendable y a un precio muy asequible (6 €)




14 de julio de 2013

Hablando de bloggers, influencers, vinos verdes y un Tres Picos 2010.



A principios de año el Tres Picos 2010 fue declarado vino del año 2012 por parte de la revista “Sommelier Journal”.      
Se alzó con tal distinción después de enfrentarse en una cata a ciegas con otros 158 vinos procedentes de todo el mundo. (Hablamos de vinos que se venden en EEUU).

Hace aproximadamente un año pude catar este 2010 y la verdad es que me pareció que estaba algo verde, le faltaba botella para estar a la altura del recuerdo que guardaba de otras añadas.

Un año después, el Tres Picos 2010, si es la garnacha que me enamoró hace años, cuando todavía iba en pañales enológicos. (Actualmente estoy en plena adolescencia enológica así que cojan con pinzas todo lo que escribo).



Es decir que como en muchos otros casos, se está comercializando demasiado pronto, vinos que necesitarían algo más de tiempo en botella para dar lo que se espera de ellos.
¿El motivo? Quizás la presión de las distribuidoras por comercializar, lo antes posible, vinos que les reportan jugosas ganancias. ¿Quizás?
Distribuidoras que a su vez controlan la poderosa maquinaria de marketing/influencers, que explican las buenas críticas que reciben algunos vinos que se lanzan prematuramente al mercado y que están lejos de dar lo que se espera de ellos o lo que la crítica cuenta de ellos.
Todo un mundo coordinado al que se pliegan “algunas” bodegas, por que lo económico prima, lo mueve todo.

Hasta aquí ninguna novedad, el mundo del vino está tan podrido o tan impoluto como cualquier otro en el que exista una faceta comercial.
Se trata pues de no caer en engaños, conocer quién es quién en el mundo del vino (se aprende…) y actuar en consecuencia.

Dicen que los blogueros han hecho mucho daño al mundo del vino, no lo sé, pero lo que sí sé con seguridad es que, "ese reducido grupo de personas identificadas, por el público en general, como voces autorizadas y con criterio dentro del mundo vitivinícola", han sido responsables de grandes decepciones en inocentes consumidores (me incluyo) que se han acercado a determinados vinos con unas expectativas que después de probar el producto se han visto ampliamente defraudadas. (Expectativas generadas por esos/as tipos/as con “criterio”).

Por supuesto que desconozco políticas de comercialización del vino que nos ocupa, pero, subjetivamente puedo decir que el Tres Picos se comercializa prematuramente. ¿motivos? ...
(más flagrante me parece el caso del Borsao Selección 2012, que aprovechando el tirón Parker de su añada 2011, se comercializa, a mi juicio, en un momento en que “lo verde domina todo el vino”, juicio errado, seguro, no he leído ni una sola crítica en ese sentido, al contrario, el 2012 ya tiene alguna medallita y fabulosas críticas…, sin duda culpa de mi adolescencia enológica citada anteriormente.)

Al grano, ahora sí:


Un año después este Tres Picos 2010 está de miedo, una garnacha tremenda que hace honor a la fama de este vino de la DO Campo de Borja.

Colores y capa… es una garnacha de verdad así que me ahorro lo de las capas y colores.

Nariz elegante, amplia, excelente. Frutas del bosque, toques florales, especias, sotobosque, balsámicos y toque de regaliz (tostados). Nariz fresca.

En boca, delicioso. Fruta, regaliz, una acidez espectacular y un tacto sedoso. Largo.

Por el precio que tiene es un vino que todo amante del mundo vitivinícola debería probar alguna vez. Eh! que lo dice Neil Beckett y J.M. Bellver en el libro “1001 Vinos que hay que probar antes de morir”.

Aquí lo dejo, hasta el próximo vino, yo seguiré madurando.



28 de mayo de 2013

NALTRES 2011, D.O. Costers del Segre.



El primer vino tinto de la Cooperativa L'Olivera con D.O.Costers del Segre, el otro tinto que elaboran es el Primers Vins Negres, bajo la D.O. Catalunya.
Ambos, fieles a un mismo concepto de frutosidad, frescura y respeto a la expresión del terroir.


Naltres 2011, es un vino que recuerda en sus primeros lances a un buen Rioja de maceración carbónica, pero llegados a su plena expresión ofrece más y con potencial de mejora.




En su elaboración se ha empleado un 80% de Cabernet Sauvignon y el 20% restante, es la suma de variedades como la Garnacha, el Trepat y la Touriga Nacional (una portuguesa por "terres lleidatanes").
La fermentación tiene lugar en depósitos, con el grano entero, a una temperatura más propia de crianzas que de un vino con vocación de joven, a 25-28ºC. Esto, unido al hecho de que la garnacha (solamente) pasa por una crianza de 8 meses en roble, explica lo que después encontramos en el vino.


Presenta un color rubí de capa media, con presencia de tonalidades violáceas en el ribete.

En nariz domina la frutosidad, arándanos, moras, frambuesas, algún recuerdo floral y la nota muy Cabernet de pimientos escalibados.

En boca entra con una dominante frescura, volumen y mostrándose de nuevo muy frutoso. Postgusto largo "penalizado" quizás por un excesivo amargor final (pan muy tostado) que con el tiempo ha de suavizarse proporcionando una mayor redondez.

Recapitulando, un buen joven que tendrá una evolución muy positiva en el tiempo, y que además, tiene el valor añadido que le otorga la gran labor social, que realiza la cooperativa, con colectivos de personas que poseen alguna discapacidad psíquica, además de acciones en el ámbito de la integración y la terapia ocupacional.
Así que sobran los motivos para comprar y disfrutar de este o cualquiera de los otros excelentes vinos que elabora la Cooperativa L'Olivera.



27 de mayo de 2013

Siós Les Creus 2009, D.O. Costers del Segre




Desde Costers del Sió han conseguido un vino excelente, con una gran relación calidad-precio (~8€), que vale la pena probar.

El objetivo era obtener un crianza de corte moderno, donde primara el carácter frutal y la frescura.



  
Lo han logrado a través de la unión de la Tempranillo (85%) con la Garnacha (15%), y una crianza de 9 meses en barricas de 300 lts de roble francés. La posterior crianza en botella siempre será por un periodo superior a los 6 meses.

En un twit definía el vino como:

"Especiados y tostados sobre fondo de fruta madura. Goloso en boca."

En algunos vinos un "twit" se queda muy corto para describir todas las sensaciones que nos transmiten a todos los niveles, es el caso de este. Así que le haremos justicia y relataremos con mas detalle todo lo que nos ofrece a los sentidos.

Destacar el etiquetado de este Les Creus, y de todas las gamas de Costers del Sió, particularmente creo que han acertado con las novedades y los cambios.

A parte del acierto en la etiqueta, visualmente, nos gusta su color rojo-picota intenso de capa media, con un ribete que insinúa tonos marronosos.

En nariz, la fruta madura, que en la primera copa se mostraba en segundo plano, va ganando protagonismo para imponerse a las notas procedentes de la crianza, tostados, especiados, vainillas,...
Todo con una intensidad destacable.

En boca se nos muestra maduro, con volumen y goloso. En ningún caso esto se traduce en pesadez, mantiene frescura, con buena acidez y muy agradable al paladar.

Un vino que lo tiene todo para "triunfar", Calidad, Cualidades y Precio. Pero como en otros casos el triunfo está en "manos" de otros factores.

Si se lo cruzan, este Siós Les Creus 2009, merece ser comprado.

// Será un buen acompañante de carnes en general, y un arroz de carne en particular.
Servir a unos 16ºC //


21 de abril de 2013

Acústic Negre 2010, D.O. Montsant

Acústic 2010, es un coupage de variedades autóctonas Garnacha 35% y Samsó (Cariñena) 65%, procedentes de viñedos de entre 35 y 65 años, situados en diferentes zonas y altitudes (300-700 mts).

La vinificación se lleva a cabo según la filosofía "unplugged" de su enólogo Albert Jané, buscando como resultado vinos sin maquillaje, vinos que reflejan el carácter de la uva, un paisaje y el característico terroir de la zona: Paso de 10 meses por barricas de roble francés de un vino, con la intención de no enmascarar, con la madera, todo lo que la uva expresa después de todo un año acaparando lo que el entorno y la climatología le ha proporcionado.


Bien, con toda esta información previa sobre el “producto” vayamos a conocer el vino:

A la vista presenta un color cereza oscuro, brillante, con ribete liliáceo.

En nariz fruta roja y sotobosque, todo en harmonía con unos ligeros toques especiados y tostados procedentes de la barrica usada.

Utilizando analogías músico-instrumentales, podríamos decir que en este vino la cariñena es la estructura acústica que define perfectamente los acordes que desprende la Garnacha. Lo que la caja acústica en una guitarra hace con los acordes que fluyen de sus cuerdas.

En boca domina la fruta. Potente, sabroso y sedoso. Muy equilibrado.

En definitiva un buen vino, para disfrutarlo, por ejemplo, con un buen asado.


Notas al margen del vino:

La Guía Gourmets 2013 califica el Acústic 2010 como uno de los mejores vinos de España con 9,50 puntos sobre 10. (En su haber que las catas sean a ciegas, pero…)

Este hecho o mención, a priori positivo, no estoy seguro de que le haga mucho bien al vino en cuestión y a la bodega en general.
Me explico, como he dicho me parece un buen vino, para disfrutarlo, de eso se trata, pero el que se acerque a él con las expectativas generadas por la Guía Gourmet 2013, se va a llevar una decepción, (o no, claro, solo es mi opinión). Tengo mi propia experiencia "negativa" con el “caso” Roger Goulart BN Rsva, considerado por la misma guía como el mejor cava español de 2013 (según la Guía, fruto de las votaciones de sus lectores).

Al final estas decepciones, de producirse, generan insatisfacción en el consumidor, lo que puede influir directamente en la probabilidad de que vuelva a comprar el mismo producto o productos del mismo elaborador. La diferencia entre expectativas generadas y resultados percibidos, si es amplia y en negativo, puede ser demoledor para un vino-bodega-marca.

Guías al margen, en mi subjetiva opinión, vino completamente recomendable.



16 de marzo de 2013

CLOS MOGADOR 2008, DOQ PRIORAT




Sobreviene la hora 
de las ternuras ignoradas, la hora de los ro-
manticismos que no avergüenzan. 
Vos me visitás en el recuerdo, cariñosamente, 
y con vos todos los buenos camaradas; 
... los amigos de ensueños y esperanza, 
armados para el abordaje de la vida,
... ebrios de espejismos, mendigos de gloria.
... Algunas veces lloro sin que nadie me vea.
¿Es una compensación por haber reído mucho?

(Carta  que José Ingenieros escribió a sus amigos estando solo en Europa.) 

 


Mientras escribo estas líneas, alguien a quién le serán familiares las palabras de José Ingenieros, vuela de retorno a su natal Argentina. No es un buen amigo, eso es poco, es mucho más.
Durante años hemos compartido muchos momentos y emociones alrededor de una botella de vino, pero nunca habíamos compartido el que es, uno de mis vinos más queridos, por motivos que van más allá de sus propiedades organolépticas. 
Así que había que remediarlo antes de que miles de quilómetros de Océano Atlántico nos separaran físicamente.

La añada escogida, 2008, pese a su juventud está en un momento pletórico, difiere de añadas anteriores en cuanto a la rusticidad, este es mas bebible ya y mucho más fácil de entender.

Notar que se decantó durante cuatro horas.
 
El color es el de los Mogador de siempre, aquí no hay cambios, rojo picota, prácticamente negro, limpio, con una lágrima preciosa que tiñe la copa con intensidad. 
En nariz, a pesar de su decantación de cuatro horas, seguía evolucionando en cada nueva copa, cambiando registros e intensidades. En un primer momento, sobre un manto mineral omnipresente, aparecían ciruelas, vainillas, sotobosque,... En segundas copas, las ciruelas daban paso a una fruta negra madura en "formato de mermelada" con toques lácteos, balsámicos y un sotobosque muy aromático. Unos aromas que anticipaban el festín que nos esperaba en boca:
Carnoso, sabroso, fresco, generosa frutosidad, taninos fundidos y sedosos. Muy largo en el postgusto.

En definitiva, otro gran "Mogador", que expresa perfectamente la filosofía y buen hacer de René Barbier en el Priorat.

Imprescindible.


Salut!!! y hasta el próximo vino.









P.D: 
Amigo Fernando, desde aquí te desamos mucha suerte en tus nuevos proyectos y esperamos ansiosos saber de ese futuro vino salteño, que bién valdrá de coartada para cruzar el charco.
Un fuerte abrazo.







16 de mayo de 2012

Gran Vall Novenes 2006, DO Terra Alta

Gran vino de la DO Terra Alta, vino estrella del Celler Algramar, bodega familiar situada en Vilalba dels Arcs, y que posee una "materia prima excelente" que da como resultado productos de gran calidad.

No es un vino muy conocido entre el público "vinícola" en general, hecho muy habitual que se da con otros grandes vinos de pequeños productores que no quieren, no saben o no tienen capacidad económica para desplegar la campaña de marketing de turno, o bien, carecen de las necesarias "simpatías" dentro del reducido grupo de personas identificadas, por el público en general, como voces autorizadas y con criterio dentro del mundo vitivinícola, es decir, de aquellos que al recomendar o pronunciar el nombre de un determinado vino incrementan de forma substancial su notoriedad pública y por tanto el incremento consecuente de ventas.
El no pertenecer a una de las DO's mediáticas tampoco ayuda.

Todo esto tiene una ventaja para los que tenemos la suerte de descubrir estas "joyas desconocidas", (siempre vía el boca a boca de amigos y conocidos) y es que nos permite disfrutar a precios razonables, de vinos con carácter y expresivos, de los que nos hacen disfrutar en cada copa.

Bien, volviendo al vino, se trata de un coupage de Garnacha (procedente de cepas viejas, algunas casi centenarias), Syrah (cultivado a 500 mt de altura y con una producción de 1'5 kg por cepa) y Cabernet Sauvignon. Con una crianza de 18 meses en roble nuevo francés y un reposo mínimo de 12 meses en botella.

El resultado a la vista es un color cereza picota (oscuro) con capa media-alta. Sus 14'5º se reflejan en su lenta y abundante lágrima.
En nariz tiene una excelente intensidad, destacar la fruta negra madura y la tinta en un primer momento (me recuerda el aroma que se desprendía cuando los "bolis" Bic que utilizaba de pequeño, "reventaban").
Poco a poco la tinta se suaviza y aparecen tostados (caramelo, especias dulces), regaliz, cacaos, cueros/tabaco y un interesante matiz terroso.
Nariz compleja, para disfrutarla...

En boca no defrauda las expectativas generadas en nariz. Estructurado, equilibrado y elegante. Fruta negra, matices del roble y unos taninos perfectamente integrados.
Está en un momento óptimo de consumo y con cuerda para rato.

Para los amantes de los puntos (Parkers, Peñines,...), no es el caso del que escribe, y como anécdota, añadir que el Sr. Parker le otorgo 90 pts (Vía el "dimitido" Jay Miller, claro)

Hasta el próximo vino.




8 de mayo de 2012

Mas Pòlit 2010, DO Empordà


Desde el punt de vista de la cultura occidental, l'artesà no és un artista, i per tant, l'artesania no produeix Art.

Desde el punt de vista antropològic i de una minoria poblacional, el que escriu inclós, l'artesà si que és un artista i per tant, si que produeix Art.

Tot això, com a introducció a la descripció d'un vi sembla que no té gaire sentit, si no fos perquè considero que el vi del que parlaré, és l'obra o resultat final del treball artesanal del/s seu/s creador/s.
És a dir, estic parlant d'Art i per tant, calia "justificar" la meva afirmació.

Si de la definició d'Art, dins la seva vessant comunicativa, es pot extreure l'idea de que l'Art sempre representa alguna cosa o transmet una determinada informació, (sempre mitjançant la representació metafòrica o simbòlica d'allò que vol representar), podem reafirmar l'idea de que estem davant d'un vi que mereix ser incorporat a la categoria cultural "Art", ja que, a l'olorar i degustar aquest vi se'ns dibuixa un paisatge (comunicació) mitjançant el llenguatge sensorial,  en forma d'aromes típics de boscos mediterranis, amb les seves alzines i sotabosc característics en forma de balsàmics i una mineralitat en boca que ens dibuixa uns sòls de llicorella.
La fruita (mores), en harmonia amb el conjunt, ens parla de la gran habilitat de l'artesà en el seu "ofici" tant a la vinya com al celler, fet que, per la majoria d'antropòlegs, li proporciona la consideració d'artista.

Aquesta és la meva interpretació de l'obra (Vi), i m'agrada força, a banda de que fos o no el que l'autor volia mostrar. L'Art és així...

A la pàgina web del Celler Mas Pòlit trobareu amplia informació sobre aquest vi i tot el relacionat amb el Celler i els seus altres vins, Clot d'Illa i Samsó Blanc.

Fins al pròxim vi.


3 de mayo de 2011

FINCA DOFÍ 2008, DOQ Priorat


Habrá quién nos tachará de infanticidas, asaltacunas y demás adjetivos relacionados con el consumo de un vino como este, recién salido al mercado, con tan poco tiempo en botella y cualificado por los entendidos etnocéntricos de este mundo enológico, como vino de guarda, al que el paso de los años lo transforman en un vino de una elegancia sublime, desprendido de toda su potencia aromática, de su rusticidad, de su tonalidad intensa, es decir, desprendido de todo aquello que nos gusta encontrar y que nos emociona de un vino.
Anotar que es el primer Dofí que tenemos el gusto de probar, el precio limita su consumo..., aunque en esta ocasión, el precio, 55 euros (muy por debajo de su precio habitual), fue el motivo que propicio su compra.


En su elaboración predominan la Garnacha y la Cabernet Sauvignon, con un pequeño porcentaje de Sirah y Merlot. El paso por barrica es de 18 meses.
Datos técnicos a parte, pasemos a intentar describir las características sensoriales que transmite este fantástico vino.

El rojo picota, su ribete magenta, su capa media alta y su lágrima lenta-junta que tiñe la copa son su presentación visual.

En nariz se despliegan ese conjunto de aromas, que el que escribe, desea encontrar en una copa de vino:
Se pasean aromas de fruta madura, cerezas, frambuesas, fresas y dentro de las frutas se nos cuelan unos matices de melocotón. Estos aromas no van solos, los guía una impresionante mineralidad adornada por balsámicos.
Este despliegue aromático llega a su máxima expresión a las 2h 30min de decantación, momento en el que se unen aromas torrefactos, café y cacao. (Nos quedamos cortos con una hora de decantación)
Solo añadir que estos aromas no afloran con elegancia y sutileza, no, aparecen con la intensidad y potencia que, al menos yo, busco en un Priorat.

En boca tiene una entrada potente, fabulosa, amplio, llena la boca, con la frutalidad encontrada en nariz y con una mineralidad impresionante.
A nivel tánico... va bien...
Igual que en nariz, en boca transmite potencia y buena estructura.
Solo añadir que tiene un posgusto eterno. Un vino enorme.



P.D: Me he topado con dos Finca Dofí 2001 a 29,95 Euros, meditaré si vale la pena gastárselos para reafirmar o revocar la teoría...

Hasta el próximo vino.




27 de febrero de 2011

CLOS MOGADOR 2007 D.O.Q. Priorat



Partiendo de la premisa de que no solemos gastar grandes cantidades de dinero en una botella de vino, lo que no significa que no bebamos grandes vinos, eso si, claro, vinos sin padrinos llamados Parker, Peñines...
Bueno, eso, partiendo de la premisa inicial, gastarse 57 euros en un señor Clos Mogador 2007 (la añada es lo de menos, el éxito está asegurado) requiere escoger con mucha meditación el momento, el motivo (si no lo hay se inventa), el acompañamiento, el tiempo de decantación (complicado acertar a la primera y sin una clara referencia),...

Después de atar y coordinar agendas (somos gente muy ocupada, sobre todo el que escribe...), fijamos Lugar: Casa de los Asensio-Soler; Menú: Buenos quesos, embutidos, Foie, pa amb tomàquet (Gran acierto, el hecho de que no haya que sufrir porque la comida se enfría, permite deleitarse y explayarse en la degustación y disfrute de este enorme vino) y de postre un delicioso pastel de queso con mermelada de fresa elaborado por Mari y David (creo que por David menos) al que iba a acompañar una garnacha sobremadurada del Montsant (Étim)

La decisión del tiempo de decantación no fue fácil, busque opiniones, referencias, experiencias de otros,... pero no encontré nada convincente ni de fiar. Así que nos aventuramos a tomar una decisión conservadora, 1 h 30 min, que acabaron siendo dos horas (la añada es reciente, simplifica un poco las cosas). Pudimos comprobar que lo adecuado eran tres horas. A partir de la tercera hora el vino se mostraba enorme, creciendo y creciendo en cada copa que servíamos.

Bueno, hablemos del vino. Me niego a hacer una nota de cata típica, fase a fase, porque este vino no se lleva bien con las convencionalidades, es rústico, rebelde, se niega a quedarse con un registro fijo y lo va cambiando en cada copa, incluso crece dentro de cada copa cambiando los acentos y los matices.

Su color, amoratado, casi negro, con una capa altísima y un ribete morado, precioso, más propio de los Beaujolais nouveau que de un vino con 18 meses de crianza y más de dos años en botella.
La lágrima decora las paredes de la copa con unas aguas liláceas, mientras que al agitar la copa, el líquido se mueve tal si fuera un cuerpo sólido (sensación óptica provocada por la opacidad uniforme del líquido incluso en agitación)

Los aromas que desprende son extraordinarios y cambiantes con el paso de las horas: Prunas confitadas, tinta china, licorella, sotobosque mediterráneo, lavanda, violetas, vainillas, mermemelada de moras, fruta roja, menta, eucalipto, melocotón, albaricoque, ... dejó de expresar nuevos aromas por que se acabo el vino, ¡dramático! la próxima, formato magnum...

En boca, en un inicio, tanino secante que rápidamente se fue redondeando, pero lo justo para que fuera perfecto, unido a una marcada mineralidad (ideal) al que el tiempo de oxigenación le incorporo la fruta. A las 3 horas de decantación ya estaban todos juntos, el tanino perfecto, la mineralidad y la fruta, ¡que festival! al que se incorporaban matices de regaliz amargo, balsámicos, cacao,...con un pos gusto larguíiiiiisimo, como si cada uno de los ingredientes se fuera despidiendo lentamente de la boca, los últimos en irse, los mentolados, de hecho creo que no acabaron de irse hasta que los despedimos definitivamente con el arribo de un delicioso pastel de queso y mermelada de fresas.

Que gran vino, que gran velada, se la recordaremos en unos años a esos peques que todavía están haciendo la maloláctica y quien sabe si, a el o la, que podría estar macerando con los hollejos...,

Hasta el próximo Vino.





12 de enero de 2011

CLOS MARTINET 2004, D.O.Q PRIORAT

Esperábamos poder decir que gran vino, o presuponíamos que sería un gran vino, (así hablan de el los "entendidos") pero después de probarlo se ha quedado en un buen vino, que no es poco, pero...

Un vino de 10 en boca, pero con una nariz excesivamente tímida en su expresión frutal. Fruta que empezó a expresarse con más soltura a partir de la tercera hora de oxigenación, quizás, más debido a una reducción de los aromas terciarios, que no a un incremento de la expresión frutal.
Esa falta de fruta en nariz ha sido una decepción, que sin duda penaliza la valoración de este vino.

Bueno al grano, ficha de cata: (40% Garnacha, 20% Carinyena, 20% C.Sauvignon, 20% Syrah, 21 meses en barrica)

Presenta una lágrima densa, sumamente lenta y junta, que por supuesto tiñe las paredes de la copa.
Capa media-alta, color entre rojo picota y granatoso, con ribete virando a tonos más granates.

A copa parada, después de 1 hora de decantación,  destaca claramente la mineralidad, por encima de la cual quiere aparecer una tímida fruta negra madura, pero que no acaba de deleitarnos con su presencia, y  finalmente unos agradables recuerdos a olivada (negra).

Agitando la copa, se acentúa aún más la magnífica mineralidad (preludio de lo que será en boca), sobre la que aparecen, por orden de intensidad, notas de sotobosque mediterráneo (romero), tostados (café) y un poquito de fruta negra (haciendo un gran esfuerzo por encontrarla)

En boca se cumplen las expectativas depositadas en el vino. El tanino esta en un punto de madurez óptimo, es sedoso, envolvente, llena la boca (carnoso). A este magnífico tanino se le une una mineralidad muy marcada (fantástica) que deja paso a un final, ahora si, afrutado.

Con el paso de las horas se le unen notas mentoladas y torrefactas, que lo hacen todavía más espectacular.
En boca no se le pueden poner peros a este vino, invita a beberlo más que a olerlo, lástima de esto último.

En definitiva un vino del que hay que destacar una magnífica mineralidad (como se esperaba) en harmonía con una sensación táctil perfecta (tanino) y una decepcionante ausencia de fruta.

De un vino de esta categoría y del Priorat, se espera por encima de todo, mineralidad y fruta en abundancia.


Salut! y hasta el próximo.