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30 de septiembre de 2018

3/4 DE QUINZE 2015, DO Pla de Bages

¿Acaso se sentiría halagado un solista por el fuerte aplauso de su público si supiera que éste, a excepción de uno o dos individuos, se compone únicamente de sordos que, para ocultar su minusvalía, aplauden furiosamente cada vez que ven mover las manos de aquellos pocos? pregunta Schopenhauer en un pasaje de su obra "Aforismos sobre el arte de vivir", en la que, entre otras cosas, da algunos consejos sobre como desenvolverse en la vida y como sortear sus trampas.

Es inevitable para el que escribe, asociar la escena a lo que sucede habitualmente en el mundo del vino en manos de "cuatro" voces autorizadas, que sacan tajada de la poca cultura del vino que existe en general.
Esto se traduce en una ausencia de criterio propio y nula capacidad de evaluar lo que se bebe, con lo que el terreno está abonado para que el sector encumbre o fabrique "referentes", que muestren al consumidor cuando aplaudir y por lo tanto, qué beber.

Plagiando a Schopenhauer, la exaltación multitudinaria de muchos vinos y bodegas, no es más que "el eco de unas pocas voces, (esos referentes) influenciadas además por las modas del momento"

Y así nos va... y nos irá, porqué a los que viven de esto y a las grandes bodegas ya les va bien, por mucho que nos vengan con que hay que divulgar la cultura del vino, etc,  No se engañen, nos quieren sin capacidad de critica, poco reflexivos y "manejables" por esos referentes diseñados a medida. (Los últimos son de escándalo, pero todo el mundo mutis, que ya nos va bien).

No es casual esta introducción, es un pataleo más contra la situación del sector, la enésima denuncia del silencio mediático de las pequeñas bodegas, no hay divulgación/información en los medios del sector, todo es por encargo, todo es pagado, todo es publireportaje encubierto, como siempre, ya, pero tengo la impresión de que va a más.

A todo esto, yo vine a hablar del vino. Go!

"Tres quarts de quinze" da nombre al nuevo vino del Celler Fargas Fargas, os animo a acercaros a Salelles y visitar el Celler, allí os explicarán el porqué del nombre.

Se elabora a partes iguales de Cabernet Sauvignon, Merlot, Ull de Llebre, ilusión, saber hacer y amor de Rosa y  Quim por su trabajo. El resultado es un vino magnífico, disfrutarlo es un lujo al alcance de todos. Sus vinos siempre valen más de lo que cuestan.

A la vista, presenta capa alta, el color..., en el color no me he fijado bien, estaba a "tres quarts de quinze" 😄, y ya se acabó el vino. Si acaso, cuando abra la siguiente me fijo.

En nariz, a copa parada, la primera aproximación nos dibuja una sonrisa, señal de que vamos a disfrutar.
Se muestra con intensidad media-alta, aventura complejidad, asoma fruta negra, pimienta, eucalipto, ginesta (retama), paisaje..., me huele a paisaje y eso me pone.

A copa agitada aparecen torrefactos (café-toffe por ahí anda) que en un primer momento intentan silenciar al resto. La oxigenación hace su trabajo, la fruta roja asoma, todo se equilibra, dominio total del paisaje adornado con ligeros recuerdos a café.

En boca, buena acidez, agarra algo todavía pero buen paso, estructurado, se marcan de inicio los torrefactos y algo de cedro en lucha con la fruta negra.
Al igual que en nariz, el conjunto se va equilibrando reafirmando las notas encontradas en nariz.

Háganse con una botella, déjenlo respirar y para disfrutarlo a tope, tomen en copa de gran volumen y buena obertura (No hace falta dejarse una pasta en Riedel's, con unas Schott Zwiesel o Spiegelau tipo Bourdeos van sobrados y son realmente económicas)


Resumiendo, un gran Pla de Bages, muy disfrutable ya y que tendrá una excelente evolución en botella.

Salut!!!!

7 de abril de 2017

Zinca Bín de Ric Tinto 2015, Almunia de San Juan

Zinca Bin de Ric Tinto 2015
Hace unos cuatro años, enviaba un correo electrónico a un tal Víctor Clavería, le pedía información sobre un peculiar vino que había descubierto en redes sociales, Dominio del Fanfarrioso, un Tempranillo de la Alpujarra almeriense en manos de un tipo, "aragonés", que dejaba las finanzas de lado y se dedicaba a esto de hacer vino.


Dominio del Fanfarrioso, "el vino sin etiqueta", un vino que destacaba por su característica y personal sencillez, fruta y equilibrio, en una zona (Almería) en la que eso era complicado de encontrar.


Gracias a aquel primer contacto, he tenido la suerte de probar mucho de lo que Víctor ha ido elaborando (de propio o en colaboración con terceros), desde tierras almerienses, pasando por Ligüerre de Cinca, ... para continuar con lo que sale de su propia bodega en Almunia de San Juan (Huesca).

Me gustaría hablar mal de algún vino suyo, dicen que eso da credibilidad en esto del vino, pero hasta el momento no ha habido ocasión. 

Las pretensiones y resultados de cada uno de sus vinos se encuentran en equilibrio y siempre dando, sobradamente, la cara en su franja de precios. Desde el más sencillo y reciente Fanfarrioso Joven, hasta sus elaboraciones (microproducciones) más artesanales culminadas con el magnífico Zinca Bín de Ric blanco 2014 (Coupage de Alcañón y Macabeo)


Fanfafrrioso - Zinca



Hoy hablo de lo último que ha llegado a mis manos, una de las 293 botellas del vino que da título a esta nueva entrada.

Se trata de un tinto procedente de dos añadas, 2014 y 2015. (Algunos claman al cielo con eso de mezclar añadas, salvo si lo hace Vega Sicilia y tampoco tienen problema en vaciar la cartera con los cuveé de la Champagne. Mientras no se trate de una práctica que busque sacarse el stock de malas añadas, no veo donde está el problema).


La Cabernet Sauvignon protagoniza el coupage con un 80%, más un 20% de Garnacha. 
Fermentación en tinajas de barro.
El vino procedente de la añada 2014 tiene una crianza de 24 meses en roble americano, mientras que el de 2015 ha pasado "solo" 12 meses en barrica.


Recién abierto y a copa parada, nos "asalta" un dominante aroma a coco,(cosa del roble americano) que se va atenuando e incluso, al día siguiente, nos da la sensación que ese coco evoluciona a pimienta rosada. (divagaciones, no hay relación entre las "sustancias" químicas que originan cada uno de los dos aromas, impresiones solo.)

Como decía, el coco va atenuándose para que aparezca la fruta (cerezas, moras, frutas rojas) sin excesos de madurez, en su punto, acompañada de ligeros balsámicos, notas de sotobosque y hierbas aromáticas (olor a campo). 

Agitando la copa, despiertan sensaciones de frescura, se acentúa la presencia frutal y los balsámicos, especias dulces se suman, aparece regaliz negro, la retama se define en ese sotobosque inicial, aparecen recuerdos florales y notas torrefactas.

Una nariz compleja, que da paso a una entrada en boca potente, con cuerpo, frutosa, buena acidez, con una tanicidad haciéndose la importante, ira reculando con más tiempo en botella. Largo en la despedida con ligeros amargos.

Si prueban a comer una cereza en su punto óptimo de maduración, y mantienen su hueso en la boca unos instantes, van a tener sensaciones muy cercanas al comportamiento de este vino en boca.

Un vino que se suma a la familia Zinca, escalando en complejidad y definición respecto al Zinca Tinto del que ya hablamos aquí, y del que en breve probaremos su versión 2015.

Resumiendo, es un vino para beber sin complicaciones o, como ha sido el caso, para recrearse (divertirse) llenando hojas de notas con todo lo que transmite, plasmando las dudas y reflexiones que surgen, aquí solo va un extracto. 

Un vino, si se quiere, para escuchar, para ver que te cuenta o para acompañar la "contemplación" sin más. (No hubo comida de por medio en ningún momento, no suele haber nunca).

Hasta el próximo vino. Salut!!

19 de enero de 2017

Vall Llach 2008, DOQ Priorat


Como canta J.M. Serrat, "De vez en cuando la vida nos besa en la boca ..., y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela".

Así se podría resumir el resultado de la experiencia vivida que conjugaba "Compañía-Vino-Entorno", con la que acabábamos un 2016 para olvidar y iniciábamos el nuevo año.
El vino titula la entrada, la compañía, los que más quiero y el entorno, una acogedora casa rural en Lladurs (Pre-Pirineo del Solsonés).




Como esto va de vinos, no me extenderé cantando las bondades del entorno y de la casa, mejor me hacen caso y se escapan a vivir la experiencia. Se informan aquí, y solo tienen que preocuparse de que no les falte buen vino para beber disfrutando del paisaje o embelesados delante del fuego a tierra.


Cobert de la Salada - Lladurs
El Cobert de la Salada - Lladurs

Bien, al vino:

Vuelvo a Serrat, (que bueno el tipo con las letras y que malo haciendo vino...)

De vez en cuando la vida 
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

Es así, faltan palabras, uno no sabe ni es poeta, pero intentaremos dar cuatro pinceladas sobre el magnífico vino.
En este caso, Lluís Llach no solo es muy grande con las letras, sino que además, de su bodega salen grandes vinos.

El vino está elaborado con  65% Cariñena, 17% Merlot y 18% Cabernet Sauvignon. 
Maloláctica 50% en madera-50% Inoxidable y crianza de 14 meses en barricas nuevas de roble francés.
 

Cata subjetiva:

Previamente, decantamos 5 horas. Ya tenemos alguna experiencia con otras añadas (Vall Lllach 2005), necesita tiempo para expresar todo lo que lleva dentro, las mejores copas, si sobra, son las que se beben un día después de abierto.

A la vista (odio las descripciones visuales...), se presenta "mu oscuro", capa alta, ribete atejado.

En nariz, es un espectáculo de fruta negra, cerezas, mentolados (balsámicos), cacaos, sotobosque (Romero, Retama,...), caja de puros, especias dulzonas, regaliz negro y MINERALIDAD sosteniéndolo todo.

En boca, puro Priorat, potente, tanicidad sacando pecho y nos gusta, estructurado, volviendo en retronasal el espectáculo descrito en nariz.

De esos vinos, que de vez en cuando, muy de vez en cuando nos damos el gusto de disfrutar, y si es lejos de la estresante ciudad, "uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela".


Salut!! y hasta el próximo.
 

22 de diciembre de 2015

MARIDAJE de las variedades tintas más frecuentes.

INFOGRAFÍA*, simple y generalista, sobre el MARIDAJE de las variedades tintas más frecuentes.
(No olvidar que en el mundo del vino las verdades absolutas no existen, su maridaje no es una excepción.)


21 de octubre de 2015

Valmediano 2010 I.G.P. Sierras de las Estancias y los Filabres



Prácticamente desde sus inicios (2004), año tras año, probamos varias de las referencias de la joven bodega Alto Almanzora, situada en Lúcar (Almería).
Hay una constante en todos sus vinos, una RCP excelente, y en determinadas añadas y determinados vinos, podemos decir que lo de la RCP excelente se queda corta, es el caso de su ESTE 2006 que fue definitivo en nuestra “fidelización” a la bodega, así como algún que otro Macabeo excepcional.

La gama ESTE (Tinto, Rosado y Blanco) es a la que somos más fieles, a pesar de cierta irregularidad en algunas añadas del Blanco (Macabeo), pero manteniendo un nivel muy alto para el rango de precios en que nos movemos, 5-7 € en tiendas, 3-5 € comprando en la propia tienda online de la bodega.
Pero en esta ocasión, hablaremos de Valmediano 2010, el cual pudimos catar hace unos días en Mojácar, por recomendación de “Mojacar Typical Gourmet”, que junto a Enoteca Tikar (Hotel Tikar, Garrucha), son lo más recomendable de la zona para poder hacerse con vinos almerienses de calidad.




Pués bien, vayamos al vino:


Se trata de un coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 30% Garnacha y 10% Monastrell, con un paso de 14 meses por barricas nuevas de roble francés y americano.

A la vista nos muestra un color rojo picota y capa media.

En nariz, domina la fruta negra madura por encima de alguna insinuación rojiza.
El paso por barrica nos deja aromas balsámicos-eucalipto, monte bajo, ahumados, hojarasca, tierra seca  y notas dulzonas de vainillas. (Una foto que bien nos puede hablar de un paraje árido almeriense, situado a 900 mts de altura, es decir, algo parecido al lugar donde nace este vino, y eso, teniendo en cuenta el 60% de la foránea C. Sauvignon, es todo un qué...)

En boca muestra la calidez de la zona, pero con un paso muy correcto y equilibrado.
Algo tánico todavía, dejando una sensación duradera de sabrosa fruta, potenciada por las vainillas.

Resumiendo, nos parece un excelente resultado, un vino para disfrutarlo sin más, pero que a demás se presta a catarlo con detenimiento para encontrar esos registros que hablan de su origen, y que por lo tanto, lo hacen especial, diferenciándolo de esos vinos homogéneos y vulgares.
Una referencia más, de la bodega, a seguir de cerca.

Sin duda, la figura de una yegua preñada (imagen gráfica de la bodega), símbolo de fertilidad, hace honor a la elevada capacidad de concebir excelentes vinos que posee Bodegas Alto Almanzora.

Como ya es habitual en este país, les será más fácil encontrar estos vinos en el resto de Europa, Asia y EEUU, que en la propia península.

Hasta el próximo vino.



5 de octubre de 2015

CADAC 2006, D.O. Empordà


Es muy recurrido entre los aficionados vinícolas citar aquello de que, el momento y la compañía tienen una gran influencia en la percepción y disfrute del vino que se está compartiendo.
Cadac es la materialización, en mis propias carnes, de esa afirmación.

Su versión 2005, arrancó, a un buen amigo, el "secreto" de una buena nueva que no podía anunciarse hasta pasados unos meses. La emotividad de ese momento y la alegría que produzco la noticia, quedaron ligados para siempre a un vino, CADAC.

Han pasado tres años des de aquel momento y había que re-vivirlo en una nueva añada y dejar constancia escrita de ello.

Un 2006 bastante diferente a aquel 2005, o al menos al recuerdo que nos dejó.

La añada 2005 estaba dominada por una abundante y sabrosa fruta en compañía de una excelente mineralidad, frente a una 2006 mucho más amplia en registros, quizás menos amable y con una mayor elegancia, en definitiva, un vino más complejo respecto a la añada anterior con un perfil más "rústico".

Cuatro pinceladas sobre el origen y su elaboración:

Este vino es obra del joven (2003) Celler Martín Faixó, ubicado en pleno Parque Natural del Cap de Creus, tocando a Cadaqués.
Un paraje de suelos pizarrosos, entre el mar y la montaña, de una belleza espectacular, que convive con unas duras condiciones climatológicas marcadas por la habitual presencia de la Tramuntana.
Un paraje más reconocible en esta añada 2006 que en su predecesora 2005.

Por lo que se refiere a su elaboración, a grandes trazos, decir que el coupage está formado por un 84% de Cabernet Sauvignon y un 16% de Garnacha.
La crianza se realiza por un periodo de 12 meses en barricas de Roble francés de primer año (50%) y segundo-tercer año el resto.

Cata subjetiva:

A la vista presenta un color rojo picota y capa alta.

En nariz, la mineralidad y las notas de sotobosque destacan en un primer momento, a medida que se va abriendo aparecen la fruta negra, toques florales, especias (clavo), cacaos y vainillas.
La sensación es de mayor frescor en comparación a su versión 2005, más cálida y madura.

En boca muestra una buena estructura, volumen, sensación tánica importante, buena acidez y largo.
Se adivina una buena evolución en botella, un vino que sin duda mejorará con más tiempo de guarda.

De cualquier modo, para nosotrros, CADAC siempre será un vino especial y al que no trataremos con la misma objetividad que a otros, el componente sentimental, entre otros, pesan, y mucho.


"L'Empordà és, abans que tot, un paisatge"
Josep Pla.


13 de febrero de 2015

Clos Abella 2006, DOQ Priorat



Hay dos días al año en los que está asegurada la obertura de una buena botella de vino.
Coincide, cada uno de ellos, con el día en que nacieron esas dos pequeñas cosas, que como dice J.M. Serrat, no dejan de joder con la pelota, pero que tantas satisfacciones proporcionan.

Obviamente, la añada, viene marcada por el año de nacimiento respectivo. (Con el paso de los años la cosa se va a complicar...)

Este 10 de Febrero, tocaba rememorar y celebrar el aniversario de Pau con un 2006, su año de nacimiento.
Hubo dudas entre un Cérvoles (DO Costers del Segre) y este Clos Abella, al final la magia de Porrera decantó la decisión.
 
La Bodega Marco Abella, trabaja el viñedo bajo las pautas de la agricultura ecológica y la aplicación de los cuidados propios del cultivo biodinámico.
En la vinificación solo se utilizan levaduras autóctonas para preservar, más aún, esa autenticidad y ese carácter ligado a su privilegiada localización.


El coupage está compuesto por un 40% de Cariñena y un 40% de Garnacha, a las que se les unen un pequeño porcentaje de Syrah y Cabernet Sauvignon.

El fruto de la fermentación espontanea, producida por levaduras autóctonas, pasa por un periodo de crianza de 24 meses en barricas de roble francés, para reposar posteriormente un mínimo de dos años en botella, sin filtrar, antes de ser comercializado.
Grado alcohólico 14'5º

Cata:

A la vista presenta un color rojo picota y capa media.

En nariz, intensidad alta, fruta madura (roja-negra), mineralidad, tabaco, recuerdos florales, ahumados-brasas y sotobosque mediterráneo.

Boca dominada por la fruta negra madura y sabrosa, felizmente conjugada con una mineralidad muy generosa y unos tostados que suman.

Derrocha potencia y carácter, el paso del tiempo le proporcionará una mayor elegancia, pero personalmente me quedo con esta fotografía, no busco elegancia en el Priorat.

Resumiendo, muy recomendable, los 30-35 euros invertidos valen la pena.



2 de enero de 2015

Dominio del Fanfarrioso 5 Ligüerre de Cinca (Sobrarbe, Huesca)




A través de las redes sociales tuvimos noticia de la nueva criatura de Víctor Clavería, con un origen muy diferente al de sus anteriores proyectos en la Alpujarra almeriense.

En esta ocasión, se trata de Ligüerre de Cinca, un pueblo abandonado en el año 1969 a causa de la construcción del embalse de El Grado y que posteriormente, en 1986, de manos de UGT y su Fundación Ligüerre de Cinca, se inicio su recuperación para usos turísticos, sociales y agropecuarios.

Ligüerre de Cinca es ya una realidad como reclamo enoturístico con la recuperación de 7 has de viñedo de las 22 has que hubo en su día y la puesta en marcha de la Bodega Ligüerre de Cinca, en la que ha participado el autor de Fanfarrioso 5.






Bien, una vez conocedores de la existencia del nuevo vino, nos pusimos a buscar la manera de conseguir una botella.
Gracias, también, a las redes sociales (benditas), dimos con una vinoteca en Monzón, Arraigo Vinoteca, que con una agilidad que ya quisieran muchas tiendas de vino online, nos la puso en casa en un par de días. (Ya me corregirán si no es así, pero intuyo que esta vinoteca también es cosa del padre del vino. Toca todas las teclas este Víctor, de ser así claro.)
No me extenderé ni me repetiré explicando la filosofía que hay detrás de la marca Dominio del Fanfarrioso, la pueden leer en la entrada dedicada a su primer Fanfarrioso, justo aquí.

Ahora sí, vamos a por el vino:

Como información preliminar, anotar que el precio de este, una vez más, sorprendente Fanfarrioso, no llega a los 5 euros.

En su elaboración se utilizan, según la información que arroja la web, una selección de las mejores uvas de Ligüerre de Cinca.

Podríamos haber consultado vía mail las variedades utilizadas, pero con las pistas que teníamos, (en Ligüerre de Cinca las variedades tintas plantadas son Garnacha, Cabernet Sauvignon y Syrah), sumado a nuestras "limitadas" capacidades sensoriales y un inconsciente atrevimiento, nos aventuramos a afirmar con total seguridad, sin necesidad de dicha consulta (pongan toda la ironía posible y más) que Fanfarrioso 5 está elaborado con Garnacha y Cabernet Sauvignon, la Syrah nos viene insinuada por notas de regaliz negro encontradas en otros vinos de esta variedad, pero ahí tenemos dudas.

Una vez puesto al descubierto nuestro lado más Rapheliano, continuamos con la elaboración, con más rigor en este caso, citando al elaborador: La maloláctica se realiza en primavera, en barrica de roble americano nueva, con una posterior crianza de 6 meses.
El detalle de la maloláctica en primavera nos habla de una manera de proceder, no inducir los procesos sino dejar que estos fluyan y sigan su tempo, una apuesta por la autenticidad pero también por la sostenibilidad. (En primavera se dan las condiciones de temperatura para que la maloláctica pueda arrancar, la otra opción es calefactar las instalaciones para que la maloláctica se produzca antes, inocular cepas de bacterias especiales para el arranque y/o acelerar la maloláctica, etc...). Se afirma por parte de algunos enólogos que las malolácticas en primavera originan vinos de mayor calidad.

Nuestra subjetiva nota de cata:

A la vista presenta un color rojo rubí con un ribete que se acerca más a unos vivos tonos violáceos. Capa media y aspecto juvenil.

En nariz tiene una intensidad media-alta. Abundante fruta roja madura con el frescor que le aportan unos ligeros balsámicos y las notas vegetales de sotobosque. El toque cremoso se lo aportan los aromas a vainillas. Recuerdos a regaliz negro en los últimos tragos.

En boca es sabroso, con cuerpo-volumen, con la fruta y las vainillas encontradas en nariz. Las notas de crianza, más presentes en boca, le proporcionan longitud.

Resumiendo, un vino prácticamente imbatible por precio, que da mucho juego, (la pasamos bien con las adivinanzas varietales...), y muy disfrutable por ese conjunto resultón "fruta-volumen-vainillas".
Muy recomendable.


8 de septiembre de 2013

La Cabra & La Bota 2011, V.T. Ribera del Andarax


 
"... Observamos curiosos entre las viñas una silueta de animal recortada por la luz del alba. Al acercarnos, vimos sorprendidos como entre los viñedos una esbelta cabra nos miraba fijamente mientras saboreaba nuestras dulces uvas"

Dicho texto figura en la contra-etiqueta de este magnífico vino almeriense. 

Nos dibuja una bucólica escena que invita a pensar que fue la inspiración que dio nombre al vino. Pero no es así, la historia (ficticia) y el nombre son obra de la agencia de publicidad Jonh Appleman, así como el diseño de la etiqueta.
Si hay que ponerle algún "pero" a este vino, lo encontramos aquí, me sobra la historia, está perfecto el nombre, el diseño, pero... la historia... ficticia... (No es que sea un romántico, pregunten a mi esposa, pero siempre ando "rompiendo las bolas", pregunten también a mi esposa...) 
Estoy seguro que Miguelanxo Prado no necesitó ver un perro verde corriendo entre las viñas, y ya, aquí dejo los temas de marketing (neuro y normal) con los que no me llevo nada bien. 

Vamos a lo importante, el contenido:
Es el segundo vino que puedo probar de Pagos de Indalia, el primero fue "El Terrao", y en ambos casos la experiencia ha sido muy satisfactoria.

Almería es una zona donde están surgiendo, en los últimos años, pequeñas bodegas que trabajan con mimo y cariño el viñedo para producir vinos excelentes, alejados de la "estandarización" y homogeneización instaladas en otras regiones, a esto hay que añadir que cuentan con el plus de tener una excelente RCP.

Ahora si, a por "la Cabra".


Se trata de un coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah (vendimia manual), con una crianza de seis meses en roble francés y americano.

Su aspecto es juvenil, rojo cereza vivo y brillante. Capa media.

En nariz, destacan aromas de sotobosque (no se si sugestionado por la imagen de la cabra de monte comiendo, no uvas, sino ramas de montebajo) sobre un fondo de mermelada de arándanos y ligeros tostados. Algunos matices de eucalipto, pimiento verde y torrefactos aparecen conforme el vino va cogiendo temperatura.

El sotobosque sigue acaparando mi atención en boca, con un tanino y una cierta calidez que me ayudan a construir sensaciones subarbustivas (matas leñosas), dotando al vino de carácter y de cierta identificación con su origen (del origen que intuyo ya que no he podido visitarlo, queda pendiente.). Intenso y largo.

Resumiendo me parece un conjunto harmonioso, intenso, con carácter y muy placentero.
Se puede decir que el contenido rebosa honestidad y refleja el buen hacer de la bodega, quede pues el asunto marketing, como anécdota.

P.D: En la web donde anteriormente se ubicaba esta entrada, surgió un comentario y algún rifi-rafe en twitter sobre la cuestión de la etiqueta, traslado copia del comentario.




3 de septiembre de 2013

L'Oratori 2011, D.O. Empordà




Después de “Vinyes Velles” y “LLadoner” este es el tercer vino del Celler Martí Fabra que he podido probar, y como en las ocasiones anteriores la experiencia es altamente satisfactoria e invita a seguir descubriendo el resto de vinos del Celler.

Por el momento dejaremos constancia de L’Oratori 2011, un vino dominado por la garnacha en su fase olfativa, hecho que le aporta carácter e identidad autóctona al vino.

En cambio, en boca, el protagonismo y el acento lo ponen la Cabernet Sauvignon y la Cariñena presentes en su coupage, proporcionando cierta estructura en contra de la ligereza que hacía intuir su baja capa, además de regalarnos una notable y necesaria acidez que equilibre esos 14’5º.

Una vez hecho el resumen, vayamos al desarrollo.





L’Oratori  está elaborado con un coupage de Garnacha (50%), C.Sauvignon (30%) y Cariñena (20%).
Crianza de 12 meses en depósitos de cemento.

El resultado:


A la vista presenta un vivo color rojo rubí, de capa baja, que denota una engañosa ligereza.

Nariz fresca, con una intensidad media dominada por la fruta (frambuesa y frutos del bosque) y notas
especiadas. En segundo plano notas de regaliz.

La entrada en boca sorprende por una untuosidad, que a pesar de ser reducida, no la esperábamos.
(Quizás aportada por la Cabernet Sauvignon, sus 12 meses de crianza en depósitos de cemento, …).

Y finalmente, destacar su excelente acidez que da frescura a ese conjunto frutoso y especiado.
Final medio-largo que deja un buen recuerdo en boca.


Un vino muy fresco y agradable, pero con la impronta del Celler Martí Fabra, que le da ese carácter único que tienen los vinos elaborados con cariño y pasión, no será esté, uno más de esos denominados "vinos fáciles".

Así que, sin ningún tipo de duda, estamos ante un vino completamente recomendable y a un precio muy asequible (6 €)




28 de mayo de 2013

NALTRES 2011, D.O. Costers del Segre.



El primer vino tinto de la Cooperativa L'Olivera con D.O.Costers del Segre, el otro tinto que elaboran es el Primers Vins Negres, bajo la D.O. Catalunya.
Ambos, fieles a un mismo concepto de frutosidad, frescura y respeto a la expresión del terroir.


Naltres 2011, es un vino que recuerda en sus primeros lances a un buen Rioja de maceración carbónica, pero llegados a su plena expresión ofrece más y con potencial de mejora.




En su elaboración se ha empleado un 80% de Cabernet Sauvignon y el 20% restante, es la suma de variedades como la Garnacha, el Trepat y la Touriga Nacional (una portuguesa por "terres lleidatanes").
La fermentación tiene lugar en depósitos, con el grano entero, a una temperatura más propia de crianzas que de un vino con vocación de joven, a 25-28ºC. Esto, unido al hecho de que la garnacha (solamente) pasa por una crianza de 8 meses en roble, explica lo que después encontramos en el vino.


Presenta un color rubí de capa media, con presencia de tonalidades violáceas en el ribete.

En nariz domina la frutosidad, arándanos, moras, frambuesas, algún recuerdo floral y la nota muy Cabernet de pimientos escalibados.

En boca entra con una dominante frescura, volumen y mostrándose de nuevo muy frutoso. Postgusto largo "penalizado" quizás por un excesivo amargor final (pan muy tostado) que con el tiempo ha de suavizarse proporcionando una mayor redondez.

Recapitulando, un buen joven que tendrá una evolución muy positiva en el tiempo, y que además, tiene el valor añadido que le otorga la gran labor social, que realiza la cooperativa, con colectivos de personas que poseen alguna discapacidad psíquica, además de acciones en el ámbito de la integración y la terapia ocupacional.
Así que sobran los motivos para comprar y disfrutar de este o cualquiera de los otros excelentes vinos que elabora la Cooperativa L'Olivera.



16 de marzo de 2013

CLOS MOGADOR 2008, DOQ PRIORAT




Sobreviene la hora 
de las ternuras ignoradas, la hora de los ro-
manticismos que no avergüenzan. 
Vos me visitás en el recuerdo, cariñosamente, 
y con vos todos los buenos camaradas; 
... los amigos de ensueños y esperanza, 
armados para el abordaje de la vida,
... ebrios de espejismos, mendigos de gloria.
... Algunas veces lloro sin que nadie me vea.
¿Es una compensación por haber reído mucho?

(Carta  que José Ingenieros escribió a sus amigos estando solo en Europa.) 

 


Mientras escribo estas líneas, alguien a quién le serán familiares las palabras de José Ingenieros, vuela de retorno a su natal Argentina. No es un buen amigo, eso es poco, es mucho más.
Durante años hemos compartido muchos momentos y emociones alrededor de una botella de vino, pero nunca habíamos compartido el que es, uno de mis vinos más queridos, por motivos que van más allá de sus propiedades organolépticas. 
Así que había que remediarlo antes de que miles de quilómetros de Océano Atlántico nos separaran físicamente.

La añada escogida, 2008, pese a su juventud está en un momento pletórico, difiere de añadas anteriores en cuanto a la rusticidad, este es mas bebible ya y mucho más fácil de entender.

Notar que se decantó durante cuatro horas.
 
El color es el de los Mogador de siempre, aquí no hay cambios, rojo picota, prácticamente negro, limpio, con una lágrima preciosa que tiñe la copa con intensidad. 
En nariz, a pesar de su decantación de cuatro horas, seguía evolucionando en cada nueva copa, cambiando registros e intensidades. En un primer momento, sobre un manto mineral omnipresente, aparecían ciruelas, vainillas, sotobosque,... En segundas copas, las ciruelas daban paso a una fruta negra madura en "formato de mermelada" con toques lácteos, balsámicos y un sotobosque muy aromático. Unos aromas que anticipaban el festín que nos esperaba en boca:
Carnoso, sabroso, fresco, generosa frutosidad, taninos fundidos y sedosos. Muy largo en el postgusto.

En definitiva, otro gran "Mogador", que expresa perfectamente la filosofía y buen hacer de René Barbier en el Priorat.

Imprescindible.


Salut!!! y hasta el próximo vino.









P.D: 
Amigo Fernando, desde aquí te desamos mucha suerte en tus nuevos proyectos y esperamos ansiosos saber de ese futuro vino salteño, que bién valdrá de coartada para cruzar el charco.
Un fuerte abrazo.







16 de mayo de 2012

Gran Vall Novenes 2006, DO Terra Alta

Gran vino de la DO Terra Alta, vino estrella del Celler Algramar, bodega familiar situada en Vilalba dels Arcs, y que posee una "materia prima excelente" que da como resultado productos de gran calidad.

No es un vino muy conocido entre el público "vinícola" en general, hecho muy habitual que se da con otros grandes vinos de pequeños productores que no quieren, no saben o no tienen capacidad económica para desplegar la campaña de marketing de turno, o bien, carecen de las necesarias "simpatías" dentro del reducido grupo de personas identificadas, por el público en general, como voces autorizadas y con criterio dentro del mundo vitivinícola, es decir, de aquellos que al recomendar o pronunciar el nombre de un determinado vino incrementan de forma substancial su notoriedad pública y por tanto el incremento consecuente de ventas.
El no pertenecer a una de las DO's mediáticas tampoco ayuda.

Todo esto tiene una ventaja para los que tenemos la suerte de descubrir estas "joyas desconocidas", (siempre vía el boca a boca de amigos y conocidos) y es que nos permite disfrutar a precios razonables, de vinos con carácter y expresivos, de los que nos hacen disfrutar en cada copa.

Bien, volviendo al vino, se trata de un coupage de Garnacha (procedente de cepas viejas, algunas casi centenarias), Syrah (cultivado a 500 mt de altura y con una producción de 1'5 kg por cepa) y Cabernet Sauvignon. Con una crianza de 18 meses en roble nuevo francés y un reposo mínimo de 12 meses en botella.

El resultado a la vista es un color cereza picota (oscuro) con capa media-alta. Sus 14'5º se reflejan en su lenta y abundante lágrima.
En nariz tiene una excelente intensidad, destacar la fruta negra madura y la tinta en un primer momento (me recuerda el aroma que se desprendía cuando los "bolis" Bic que utilizaba de pequeño, "reventaban").
Poco a poco la tinta se suaviza y aparecen tostados (caramelo, especias dulces), regaliz, cacaos, cueros/tabaco y un interesante matiz terroso.
Nariz compleja, para disfrutarla...

En boca no defrauda las expectativas generadas en nariz. Estructurado, equilibrado y elegante. Fruta negra, matices del roble y unos taninos perfectamente integrados.
Está en un momento óptimo de consumo y con cuerda para rato.

Para los amantes de los puntos (Parkers, Peñines,...), no es el caso del que escribe, y como anécdota, añadir que el Sr. Parker le otorgo 90 pts (Vía el "dimitido" Jay Miller, claro)

Hasta el próximo vino.




8 de mayo de 2012

Mas Pòlit 2010, DO Empordà


Desde el punt de vista de la cultura occidental, l'artesà no és un artista, i per tant, l'artesania no produeix Art.

Desde el punt de vista antropològic i de una minoria poblacional, el que escriu inclós, l'artesà si que és un artista i per tant, si que produeix Art.

Tot això, com a introducció a la descripció d'un vi sembla que no té gaire sentit, si no fos perquè considero que el vi del que parlaré, és l'obra o resultat final del treball artesanal del/s seu/s creador/s.
És a dir, estic parlant d'Art i per tant, calia "justificar" la meva afirmació.

Si de la definició d'Art, dins la seva vessant comunicativa, es pot extreure l'idea de que l'Art sempre representa alguna cosa o transmet una determinada informació, (sempre mitjançant la representació metafòrica o simbòlica d'allò que vol representar), podem reafirmar l'idea de que estem davant d'un vi que mereix ser incorporat a la categoria cultural "Art", ja que, a l'olorar i degustar aquest vi se'ns dibuixa un paisatge (comunicació) mitjançant el llenguatge sensorial,  en forma d'aromes típics de boscos mediterranis, amb les seves alzines i sotabosc característics en forma de balsàmics i una mineralitat en boca que ens dibuixa uns sòls de llicorella.
La fruita (mores), en harmonia amb el conjunt, ens parla de la gran habilitat de l'artesà en el seu "ofici" tant a la vinya com al celler, fet que, per la majoria d'antropòlegs, li proporciona la consideració d'artista.

Aquesta és la meva interpretació de l'obra (Vi), i m'agrada força, a banda de que fos o no el que l'autor volia mostrar. L'Art és així...

A la pàgina web del Celler Mas Pòlit trobareu amplia informació sobre aquest vi i tot el relacionat amb el Celler i els seus altres vins, Clot d'Illa i Samsó Blanc.

Fins al pròxim vi.


22 de noviembre de 2011

Vall Llach 2005, DOQ Priorat.

Lluís Llach va compondre i va interpretar la banda sonora de l'època d'un País sotmès a la repressió i opressió del seu poble, perpetrada i dirigida per una dictadura militar. Època que ha quedat enrere, però que, malauradament, la seva banda sonora torna a tenir plena vigència en el moment actual (el mateix Lluís Llach remarca i lamenta això), moment en que la dictadura militar ha estat substituïda per la dictadura dels mercats (nom darrere del qual mantenen l'anonimat els mateixos de sempre però amb diferents armes i mètodes de repressió i opressió dels pobles)

Poc podia imaginar Lluís Llach, que 30 anys després del seu primer concert (22 de Març de 1967 a Terrassa), a l'any 1998, faria la primera verema de les vinyes del seu propi celler, i molt menys, que els seus vins tinguessin la mateixa  capacitat d'emocionar que la seva música, així com la mateixa admiració i reconeixement que les seves cançons.

Bé, aquest Vall Llach 2005 va ser tastat el dia 19 de Novembre, dia de reflexió previ a les eleccions que el 20-N van atorgar una amplia majoria al Partit Popular, com ja es preveia. Així que... si a la vigent banda sonora li faltava algun element que justifiqués la seva lletra i el missatge, ja el tenim aquí, es miri des de una perspectiva nacionalista, econòmica, política o social, tant se val, tothom hi trobarà a les cançons de Lluís Llach elements de protesta, denúncia, lluita i indignació aplicables, també, als temps en que vivim o intentem viure.

Aquest, és un Blog de vins, així que toca parlar de vi, en aquesta ocasió les circumstàncies del moment i el propi vi ens han portat per camins no habituals fins arribar, ara si, a parlar d'aquest magnífic Vall Llach 2005.

Abans de començar amb el vi, m'agradaria deixar constància del magnífic entorn en que vàrem tastar aquest vi. Teniem pendent la celebració de grans aconteixements passats, teniem els vins per fer-ho, només calia trobar el lloc adequat i el vam trobar, a Capolat (Berga) una magnífica casa rural en un immillorable entorn Casa Solanelles, al que cal afegir el tracte excel·lent que vam rebre dels seus propietaris, la Carme i el Joan.

Ara si, el vi:

El cupatge d'aquest 2005 està format per, 63% Carinyena, 24% Merlot i 13% Cabernet Sauvignon amb un pas de 14 mesos per bótes de roure francès.


Visualment presenta un brillant color cirera picota amb capa mitja-alta amb rivet propi de vins més joves. La llàgrima fa honor als 15,5º i a les bones maneres dels seus elaboradors, lenta, glicèrica i amb tinció de copa.

En nas li costa obrir-se, quan ho fa hi predomina una gran mineralitat acompanyada d'aromes intensos de fruita negra, en segon pla apareixen notes de regalèssia, balsàmics i més subtilment torrefactes i cedre.
Ens ha deixat una sensació de força continguda, no acaba d'expressar-se amb tota la força que té a dins, segurament l'ampolla, avui, no tenia el seu millor dia.

En boca és on trobem tota la potència i contundència que no ha arribat a expressar en nas, amb una estructura i complexitat extraordinària. Potència que no li resta una gran elegància en el seu pas per boca.
En aquesta extraordinària estructura trobem les notes aromàtiques que apreciàvem en nas.
Un vi elegant, però potent, amb sensació tàctil molt agradable, rodó en boca amb un post-gust llarguíssim.

Resumint, un dels grans vins del Priorat per aclamació general, que en aquesta ocasió ens mostra un posat més elegant en contraposició a la rusticitat d'altres, també grans, Priorats.

Fins al pròxim vi.




3 de mayo de 2011

FINCA DOFÍ 2008, DOQ Priorat


Habrá quién nos tachará de infanticidas, asaltacunas y demás adjetivos relacionados con el consumo de un vino como este, recién salido al mercado, con tan poco tiempo en botella y cualificado por los entendidos etnocéntricos de este mundo enológico, como vino de guarda, al que el paso de los años lo transforman en un vino de una elegancia sublime, desprendido de toda su potencia aromática, de su rusticidad, de su tonalidad intensa, es decir, desprendido de todo aquello que nos gusta encontrar y que nos emociona de un vino.
Anotar que es el primer Dofí que tenemos el gusto de probar, el precio limita su consumo..., aunque en esta ocasión, el precio, 55 euros (muy por debajo de su precio habitual), fue el motivo que propicio su compra.


En su elaboración predominan la Garnacha y la Cabernet Sauvignon, con un pequeño porcentaje de Sirah y Merlot. El paso por barrica es de 18 meses.
Datos técnicos a parte, pasemos a intentar describir las características sensoriales que transmite este fantástico vino.

El rojo picota, su ribete magenta, su capa media alta y su lágrima lenta-junta que tiñe la copa son su presentación visual.

En nariz se despliegan ese conjunto de aromas, que el que escribe, desea encontrar en una copa de vino:
Se pasean aromas de fruta madura, cerezas, frambuesas, fresas y dentro de las frutas se nos cuelan unos matices de melocotón. Estos aromas no van solos, los guía una impresionante mineralidad adornada por balsámicos.
Este despliegue aromático llega a su máxima expresión a las 2h 30min de decantación, momento en el que se unen aromas torrefactos, café y cacao. (Nos quedamos cortos con una hora de decantación)
Solo añadir que estos aromas no afloran con elegancia y sutileza, no, aparecen con la intensidad y potencia que, al menos yo, busco en un Priorat.

En boca tiene una entrada potente, fabulosa, amplio, llena la boca, con la frutalidad encontrada en nariz y con una mineralidad impresionante.
A nivel tánico... va bien...
Igual que en nariz, en boca transmite potencia y buena estructura.
Solo añadir que tiene un posgusto eterno. Un vino enorme.



P.D: Me he topado con dos Finca Dofí 2001 a 29,95 Euros, meditaré si vale la pena gastárselos para reafirmar o revocar la teoría...

Hasta el próximo vino.




27 de febrero de 2011

CLOS MOGADOR 2007 D.O.Q. Priorat



Partiendo de la premisa de que no solemos gastar grandes cantidades de dinero en una botella de vino, lo que no significa que no bebamos grandes vinos, eso si, claro, vinos sin padrinos llamados Parker, Peñines...
Bueno, eso, partiendo de la premisa inicial, gastarse 57 euros en un señor Clos Mogador 2007 (la añada es lo de menos, el éxito está asegurado) requiere escoger con mucha meditación el momento, el motivo (si no lo hay se inventa), el acompañamiento, el tiempo de decantación (complicado acertar a la primera y sin una clara referencia),...

Después de atar y coordinar agendas (somos gente muy ocupada, sobre todo el que escribe...), fijamos Lugar: Casa de los Asensio-Soler; Menú: Buenos quesos, embutidos, Foie, pa amb tomàquet (Gran acierto, el hecho de que no haya que sufrir porque la comida se enfría, permite deleitarse y explayarse en la degustación y disfrute de este enorme vino) y de postre un delicioso pastel de queso con mermelada de fresa elaborado por Mari y David (creo que por David menos) al que iba a acompañar una garnacha sobremadurada del Montsant (Étim)

La decisión del tiempo de decantación no fue fácil, busque opiniones, referencias, experiencias de otros,... pero no encontré nada convincente ni de fiar. Así que nos aventuramos a tomar una decisión conservadora, 1 h 30 min, que acabaron siendo dos horas (la añada es reciente, simplifica un poco las cosas). Pudimos comprobar que lo adecuado eran tres horas. A partir de la tercera hora el vino se mostraba enorme, creciendo y creciendo en cada copa que servíamos.

Bueno, hablemos del vino. Me niego a hacer una nota de cata típica, fase a fase, porque este vino no se lleva bien con las convencionalidades, es rústico, rebelde, se niega a quedarse con un registro fijo y lo va cambiando en cada copa, incluso crece dentro de cada copa cambiando los acentos y los matices.

Su color, amoratado, casi negro, con una capa altísima y un ribete morado, precioso, más propio de los Beaujolais nouveau que de un vino con 18 meses de crianza y más de dos años en botella.
La lágrima decora las paredes de la copa con unas aguas liláceas, mientras que al agitar la copa, el líquido se mueve tal si fuera un cuerpo sólido (sensación óptica provocada por la opacidad uniforme del líquido incluso en agitación)

Los aromas que desprende son extraordinarios y cambiantes con el paso de las horas: Prunas confitadas, tinta china, licorella, sotobosque mediterráneo, lavanda, violetas, vainillas, mermemelada de moras, fruta roja, menta, eucalipto, melocotón, albaricoque, ... dejó de expresar nuevos aromas por que se acabo el vino, ¡dramático! la próxima, formato magnum...

En boca, en un inicio, tanino secante que rápidamente se fue redondeando, pero lo justo para que fuera perfecto, unido a una marcada mineralidad (ideal) al que el tiempo de oxigenación le incorporo la fruta. A las 3 horas de decantación ya estaban todos juntos, el tanino perfecto, la mineralidad y la fruta, ¡que festival! al que se incorporaban matices de regaliz amargo, balsámicos, cacao,...con un pos gusto larguíiiiiisimo, como si cada uno de los ingredientes se fuera despidiendo lentamente de la boca, los últimos en irse, los mentolados, de hecho creo que no acabaron de irse hasta que los despedimos definitivamente con el arribo de un delicioso pastel de queso y mermelada de fresas.

Que gran vino, que gran velada, se la recordaremos en unos años a esos peques que todavía están haciendo la maloláctica y quien sabe si, a el o la, que podría estar macerando con los hollejos...,

Hasta el próximo Vino.